Socialistas y comunistas, acompañados de “los pone manos” para cobrar de tarde en tarde (vascos y catalanes), es decir, el Desgobierno que nos desgobierna, ha adquirido el feminazi y electoralista hábito de indultar a mamás secuestradoras en lo que ya constituyen episodios periódicos que muestran un abuso de posición dominante de una banda alejada de cualquier parámetro de justicia justa e igualdad entre sexos.

               Estos indultos, no son sino demostraciones de fuerza del feminismo Made in Spain o feminazismo, afrentas a los padres que sufren a diario y se sienten impotentes ante tanta injusticia, porque no pueden ver a sus hijos, sencillamente porque la mamá feminista de turno los mantiene escondidos, retenidos por el motivo que se le antoje, como a la par, tales indultos propagandísticos constituyen una clara y directa incitación al conjunto de “madres” del país para que incumplan la legalidad, su deber de poner a los menores en contacto con el otro progenitor, ya que de un modo consciente o inconsciente se sienten amparadas por un Gran Macho que las protege, el gran Macho Gobierno, una forma de machismo tan sutil y perfecta que nadie repara en ella y pasa inadvertida.

         María Sevilla, la última secuestradora indultada, en su día presidenta de “Infancia Libre”, tuvo su momento de gloria el 14/03/2017 cuando de la mano de Podemos llegó al Congreso de los Diputados a soltar su mitin feminazi podemita.

          Al poco se descubrió a qué se dedicaba “Infancia Libre” y la policía presentó un informe ante la Fiscalía acusando a Infancia Libre de organización criminal (26/06/2019, El País). La investigación policial sumó unas 200 páginas y fue entregada en la Fiscalía de Madrid. Claro que por encima de la Fiscalía de Madrid está la Fiscalía General del Estado en manos de una chica socia lista.

El modus operandi de Infancia “Libre” era el mismo, calcado, denunciar varias veces al padre y en juzgados distintos, siempre apoyadas por profesionales de la medicina y la abogacía que eran los encargados de dar forma y tramitar denuncias por abusos sexuales siguiendo un mismo patrón, sólo cambiando el nombre del padre y su domicilio.

         En esta tomadura de pelo por la cara que es el feminismo español y en referencia Infancia Libre, ésta sólo es la punta del iceberg de miles de asociaciones subvencionadas y chiringuitos de femifuncionarias en los que se instruye, anima y ayuda a las madres feministas a poner denuncias falsas o denuncias de género.

Por su parte, la menestra de Igualdad, Irenita la de los 20.000.000.000 millones de euros para desigualdad en plena recesión económica, hace unos días llamó “madres protectoras” a Juana Rivas y a María Sevilla en un claro uso del vocabulario feminazi español que llama proteger a secuestrar, igualdad a la desigualdad y feminismo a feminazismo.

Uno comprende el miedo que se ha instalado en el gobierno porque se aproxima la derecha -la derecha, no la derechita-, uno también comprende que toda esta comparsa desacompasada esté contando los días que le restan para hacer las maletas, pero uno no comprende que se pueda indultar, una tras otra, a las secuestradoras de hijos, ya que éstas deben cumplir íntegras sus penas, dando ejemplo de que tanto padres como hijos merecen ser respetados en sus derechos, los padres en su derecho a tener un hijo, los hijos en el suyo a tener un padre.