Una de las Estrategias Fundamentales, sino la principal, para seguir imponiendo los nuevos criterios ético-religiosos, tanto dentro como fuera de la Iglesia, es la infiltración de otras religiones y filosofías para “Una Religión sin Dogmas”, Principio Máximo y Propio del llamado “Nuevo Orden Mundial”, anhelo de toda organización local, nacional o internacional-globalista de naturaleza judeo-masónica.

Desde las Conferencias del Milenio (con sus Objetivos de Desarrollo del Milenio y Agendas, como la actual, 2030) de la ONU, ha surgido una coalición o alianza de diferentes credos que bajo el nombre de “Iniciativa para las Religiones Unidas” condenaba toda forma de proselitismo (mentalidad propia del judaísmo y de los países sometidos a ese criterio de raíces talmúdicas o cabalísticas, como son muchos países de Occidente e incluso algunos países islámicos de la rama suní). Dicha Iniciativa considera al proselitismo como una dominación y se comprometía “a no enseñar verdades dogmáticas o principios inmutables, a relativizar su lenguaje y a no hacer proselitismo”. 

Con este siniestro, y carente de Inteligencia y pragmatismo desde un punto de vista de la paz y estabilidad de las naciones, relativismo doctrinal se ha introducido un verdadero virus de “la disolución y la discordia constantes” en la realidad política y social cotidianas, y le damos carta de naturaleza o legitimidad, mientras que la Verdad, el Bien y la Justicia los sacamos de la escena política y religiosa imposibilitando unos fundamentos políticos y sociales duraderos por su trascendencia y bondad, por lo tanto la paz.

Es en este punto donde radican la mayoría de los cambios y “tendencias” que se están produciendo en el seno de la Iglesia y que muchos miramos con estupor, y de manera muy especial los lectores de este Digital, cuya línea editorial ancla sus raíces en el Magisterio Católico Tradicional multisecular y en la Doctrina Social de la Iglesia propia de la Escuela de Salamanca, del Tomismo, de las Órdenes Monásticas y de los Santos Padres de la Iglesia.

Los lobos con piel de cordero y los falsos profetas del Anticristo, hijos del Padre de la Mentira y de la Sinagoga de Satanás, nos quieren vender estas herejías como “novedades del Espíritu que sopla donde quiere, de muy diversas maneras y no debemos tratar de enjaularlo bajo moldes dogmáticos rígidos”. El cartel que hemos usado como imagen para ilustrar este artículo es un “digno” y, sin lugar a dudas, actual ejemplo de lo que estamos hablando pues con una sola imagen consigue asociar al Magisterio o Enseñanza Católica dos pecados muy graves:

  • El cine “espiritual”. No cristiano, y mucho menos católico; pues espiritual es también el satanismo, el hinduismo, el sufismo o la gnosis. Y con esto se elimina la Misión Única de la Iglesia que es Enseñar el Evangelio y continuar con el Magisterio usando todos los medios o talentos a nuestro alcance, pero no mezclándolos pues como dijo San Pablo: “Qué unión tiene Cristo con Belial”.
  • El multi colorido como variedad, pero no de maneras o formas sino de naturalezas pues los diversos colores son diversas entidades. Además, siendo honestos, ¿No nos recuerda o no nos parece muy similar a un cartel promocional de los que usan los promotores de la sodomía o de la llamada ideología lgtbi? ¿Nos parece realmente digno y apropiado para animar al cine cristiano, católico o religioso (notad cómo ni siquiera se usa esa palabra que implica dogmas) a los jóvenes?  

 

Estos mismos “sepulcros blanqueados” son los que también están promoviendo de manera muy especial en los últimos años, con la inacción y ya la colaboración del Papa Francisco, de instaurar el “sacerdocio femenino” dentro de la Iglesia Católica, siendo noticia de esta misma semana la iniciativa de modificación del Código de Derecho Canónico para que puedan “impartir el Ministerio de la Palabra”. Como consecuencia de “los aires del Concilio Vaticano II” ya se estaba produciendo este hecho, opuesto a la Sagrada Escritura y de manera muy especial a los Escritos de los Apóstoles respecto al Enseñar y Hablar las mujeres en las iglesias, de manera irregular o claramente anticanónica y anti litúrgica, y que entre otras muchas cosas llevó a casi 500.000 de anglicanos a solicitar al Papa Benedicto XVI la readmisión o integración en la Iglesia Católica, creándose una Prelatura para ellos, la segunda después de la Prelatura del Opus Dei, sin contar con las Prelaturas o Vicariatos Castrenses). 

Este hecho es una clara Herejía y Apostasía que rompe, no sólo con el Orden Eclesial, sino con el Orden Divino Instaurado por nuestro Señor y Cabeza de la Iglesia, Jesucristo, como Nuevo Adán y como Sumo y Eterno Sacerdote, siendo la Nueva Eva, María y la Propia Iglesia, que es a su vez Esposa y Cuerpo Místico de Jesucristo, la cual “aplastará la Cabeza de la Serpiente”. Puede costar entender este punto, pero es una de la mayores Herejías cometida jamás por un Papa, en la Historia de la Iglesia, incluidas las relativas a la Naturaleza Divina y Humana de Jesucristo (pues aquellas siendo erróneas no eran de ataque frontal sin o incompletas), ésta es comparable a la que estamos viviendo con “la Abominación Desoladora en el Lugar Santo”, descrita por el Profeta Daniel, y cuya máxima expresión se ha producido con el ídolo de la Pachamama (dios femenino e infernal, o de la tierra, que pide sangre humana de niños, representación de los antiguos baales o demonios) entrando en San Pedro de Roma, aunque se lleva produciendo desde hace años con los “encuentros ecuménicos” y los sacerdotes que “ofrecen oraciones a los demonios y a Cristo”. El llamado sacerdocio femenino es desde hace décadas una de las propuestas de la Secta Judeo-masónica llamada Los 12 Ancianos cuyo anterior presidente fue Nelson Mandela.

La llamada Carta de la Tierra es fruto de toda esta siniestra y satánica ideología que se ha introducido en nuestra Amada Iglesia. Es un paradigma de la Ingeniería Social y Eclesial Anticristiana, que promueve la Ideología de Género, el Control Demográfico para “Cuidar a nuestra Madre la Tierra” y la llamada salud sexual reproductiva que se materializa no sólo en la negativa a tener hijos sino en la promoción de la sodomía. Además, esta ideología se encarga de promover una especie de pseudo religión gnóstica, orientalista o nórdica de una Europa precristiana, donde caben desde veganos, druidas, adoradores de los dioses celtas o de la amazonia. Su dogma llega a ser el siguiente: “La Tierra ha de ser venerada, amada, cuidada y regenerada como nuestras madres. Ella es el Bien y Casa Común de la Humanidad y de la Fraternidad pues todos somos hermanos en ella…” ¿Os suena Fratelli Tutti? Aunque esta Herejía está muy ligada al neomarxismo y a la llamada teología de la liberación no es exclusiva de ellos pues en el otro espectro ideológico también la hallamos, y su punto en común es el paganismo anticristiano o precristiano.

No podemos dejar de recordar, para concluir, uno de los caballos de troya más perjudiciales y asociado a estas herejías que acabamos de mencionar, la Alianza de las Civilizaciones. Paradigma de la Política Internacional moderna y del Globalismo en lo que toca a la descristianización, no es casual que sea promovida por destacados masones de toda índole, como el turco Erdogán, la alemana Merkel, el francés Macrón, los Obama o los Clinton, y los españoles José Luis Rodríguez Zapatero, García-Margallo o José María Chiquillo. Tanto la Alianza de las Civilizaciones como la Carta de la Tierra o la Ética Planetaria son muy bien vistas por los empresarios del llamado “Capitalismo Inclusivo” que ahora pretende promover el Papa Francisco, entre los que destaca la familia judía Rothschild. En este punto nos quedamos, Dios mediante, para un próximo artículo en este Digital.

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