¿No debiera ser el Parlamento español el encargado de aprobar los indultos a los independentistas catalanes por su carácter 100% político, de baja política cabe entenderse, y no el Rey?

           El mecanismo actual de aprobación obligada por el Rey de cuantos indultos se le antojen al Poder Ejecutivo, léase gobierno de turno, ha quedado en entredicho en la actual coyuntura y corresponde a la Casa Real plantear una consulta al Tribunal Constitucional.

          ¿Debe aprobar el Rey cualquier tipo de indulto, sea de la naturaleza que sea? ¿Existen límites o criterios constitucionales con los que el gobierno debe formular los indultos que presentará al Rey? He aquí dos cuestiones que debe resolver el Tribunal Constitucional con urgencia, que para eso está.

          Si el gobierno actual, sostenido por millonarios pagos anuales a independentistas vascos y catalanes, es quien redacta y pone en la mesa del Rey los indultos para salvar el culo de Sánchez por unos meses, entonces hablamos de una Monarquía ejecutiva o gubernamental, nunca parlamentaria, porque el parlamento se mantiene al margen de este asunto.

         El Rey debe consultar al Tribunal Constitucional si le compete firmar unos indultos a los que se opone el Tribunal Supremo, no respetando así al Poder Judicial; si debe firmar para indultar a aquellos que quieren romper España, cuando la función esencial de un Rey es salvaguardar y velar por la unidad territorial del país.

        Un papafrita, un tipo insustancial y sin credibilidad alguna, el tal Sánchez, obliga al Rey a que no respete las instrucciones del Tribunal Supremo y apoye a aquellos, otros papafritas, que pretenden romper la unidad nacional.

        Urge una regulación de la figura del indulto. Un gobierno de incompetentes no puede jugar con la Corona. Un Rey no puede ser maltratado despenalizando en el parlamento las injurias contra él y su familia y a la vez exigirle que firme unos indultos inconstitucionales e indecentes.

        La Corona es una Institución que ha de hacer valer sus méritos y capacidad frente a un gobierno dirigido por un irresponsable. No debe, pues, el Rey, someterse a los caprichos de un político peligroso, inestable e insensato.

        Que la Casa Real consulte al Tribunal Constitucional si el Rey debe aprobar cualquier tipo de indulto, sea de la naturaleza que sea, como también si existen límites o criterios constitucionales con los que el gobierno debe formular los indultos que presentará al Rey, sería un gesto de coherencia, eficacia y decencia por parte de la Corona, una gestión bienvenida por el común de la ciudadanía.

       ¡Sánchez, criaturita, alma de cántaro!: ¿No comprendes que el Rey está para unir España?, ¿entonces como le pides que indulte a los que quieren romperla y se mantienen en sus trece de romperla?

       ¡Anda y que se salve otro el culo, no el Rey, so caradura!