Voy a contestarle al señor Pedro García sobre las palabras que ha dejado colgadas acerca de mi anterior artículo.  
 
El dice que los actuales votos falangistas caben en un autobús y que por ello el PP nunca pactaría con FE-JONS para llevar a cabo una candidatura conjunta.
 
A esto le respondo que yo fui afiliado a VOX en el 2017. Los que íbamos a las reuniones cabíamos en un 600. Y se produjo el milagro en las famosas elecciones andaluzas. Luego, con el éxito, VOX empezó también a buscar el centro renegando de Franco, el águila de San Juán y del Cara al Sol, y yo me di de baja y me pasé a las filas falangistas.
 
Por eso tengo fé en FE-JONS.  Por que el milagro ya lo he vivido una vez en VOX y creo que si se hacen las cosas bien puede o podría repetirse. No me cabe la menor duda.
 
Así que le ruego a mi lector, Pedro García que no nos menosprecie de esa manera como lo hace. Vienen tiempos muy duros con una crisis económica bestial y quien sabe si esa puede ser la oportunidad que estamos esperando.  Puede que la gente se desecante de una vez del régimen del 78 y acuda a votarnos a nosotros. Ya le digo que lo viví una vez y espero vivirlo una segunda vez.
 
Pero como no hay tiempo de esperas ni tiempo que perder lo que urge es una candidatura única de patriotas. Y por supuesto que el actual PP nunca pactaría con FE-JONS, pero un PP dirigido por otro tipo de líderes y que atienda más al verdadero sentir de sus votantes que a las modas ideológicas si.
 
Por que vamos a ver....toda mi familia es pepera, yo soy la oveja negra, je,je y los conozco muy bien, y se que no están a favor del aborto, ni de la eutanasia, ni de las autonomías, ni de las políticas fiscales socialdemócratas. Por lo tanto, los líderes actuales peperos van por un lado y sus votantes van por otro.
 
Esto es así, y por eso pienso que un PP con un líder más conservador, y más en la onda de sus votantes, si que podría pactar con FE-JONS. Le estoy hablando de gente como Jaime Mayor Oreja o Esperanza Aguirre.  Como ve, en lo esencial, podrían ponerse de acuerdo perfectamente.  Pues en FE-JONS ni queremos aborto, ni queremos eutanasia, ni queremos autonomías y tampoco queremos la sovietizacion económica de España.
 
Por todo lo expuesto y porque tengo fé en Dios y en un segundo milagro de los votantes con respecto a FE-JONS, al cual ayudaré activamente en todo lo que esté en mi mano, recomiendo esa unidad patriótica para ganar tiempo y para echar al gobierno social-comunista del poder en cuanto se convoquen unas nuevas elecciones generales.
 
Además, señor Pedro García, usted mismo se contradice cuando afirma que Falange está muerta pero que el pensamiento de José Antonio sigue vivo. 
 
El pensamiento de José Antonio sigue vivo gracias a que hay todavía falangistas, los cuales esperamos a que España despierte y se desengañe por fin del régimen del 78 y sus nefastos reinos de taifas que nos condenan al expolio permanente y a la ruina. Esa será nuestra oportunidad y será cuando se produzca un segundo milagro en el sentido de los votos del cual nos veremos beneficiados. 
 
Estas son mis perspectivas y mi visión de las cosas. Lamento que usted no esté de acuerdo conmigo pero le ruego que no nos menosprecie como usted lo hace. El futuro es una hoja en blanco y nunca se sabe por donde pueden salir las cosas,  todo depende de la buena caligrafía con que se escriba el relato.
 
La unidad de los patriotas nos daría la capacidad de ganar las próximas elecciones generales por mayoría absoluta y aplicar el plan de regeneración nacional del que les he venido hablando.
 
Si no, a esperar...y en FE-JONS haremos las cosas bien y con fé, para que los desencantados de la búsqueda del centro perdido vuelvan a nosotros y consigamos nuestros parlamentarios. 
 
Lo malo es que en la espera el social-comunismo acabará de arruinar el país y será un tiempo precioso el que se pierda. Así que vuelvo a recomendar la unión de los patriotas en una sola candidatura.
 
Nada más, espero que con mis palabras le haya convencido de que un segundo milagro es posible. Todo es realizable en esta vida con un poco de buena voluntad.