*De todos los gobiernos desde la transición, el más infame ha sido el de Rajoy, un Zapatero bis que preparó el terreno para el Pollo Doctor. Y ahí anda el fulano, tan campante, campechano y contento de sí mismo,  sentando cátedra de experto en política.
**Fuera de la pestífera oleada de cursilería en torno a Almudena Grandes, debe separarse en ella el aspecto literario, el personal y el político. De sus novelas no me atraen los temas ni los personajes, no he leído ninguna y por tanto no voy a juzgar. Personalmente, sus declaraciones reflejan un carácter ingenuo, espontáneo, inculto y frívolo. No creo que sus frases sobre fusilar a historiadores o sobre el “miliciano sudoroso” y violador, etc.  estén dichas con intención de cumplimiento. Pero, ahí está lo malo, nunca son inocentes en boca de gente de influencia. En la república hubo mucho de eso, y al final aquellas frivolidades se convirtieron en tragedias. De momento sirven para  sembrar odio. Supongo a la mujer influencia del cretino comunista que dirige el Instituto Cervantes, que con él debería llamarse Instituto Tuñón de Lara, como el Elcano debiera llamarse Francis Drake. En manos de esta gente está la cultura del país. Cultureta, vamos.
**Sigue la ofensiva de las  oligarquías lgtbi, abortistas y multiculturalistas de Bruselas contra Hungría y Polonia. Por lo visto esas oligarquías monopolizan el “estado de derecho” y la democracia. Pero Polonia y Hungría han conocido a otros totalitarios y saben a qué atenerse con los nuevos.
**El gobierno y los separatistas catalanes exigen excluir  de la información del Charlamento a los periodistas que no les muestren respeto. Nada cabrea más a los mafiosos que sentirse poco respetados.