En el primer artículo de esta serie dedicada a establecer un programa frente al Nuevo Orden Mundial, establecimos como punto de partida el concepto de Persona que nos es propio en Europa y la Cristiandad. 
Sin embargo, el punto de partida establecido: 
 
Europa y el Hombre Europeo (la persona) no es la piedra angular que sostiene el edificio (y que los pérfidos edificadores y constructores de esta Nueva Normalidad han desechado) frente al proceso de ataque y de deconstrucción humana, social y nacional al que se nos está sometiendo desde instancias públicas y privadas globalistas y anticristianas.
 
Los valores son como una pirámide y en su vértice se encuentra lo Divino, es lo Divino lo que estructura y sostiene todos los demás valores. 
 
Una vez eliminado Dios, se eliminan poco a poco todos los demás, con las consecuencias que vemos y que se han producido tras décadas y décadas de perversión de la verdad, y de lo que es justo y bueno.
 
Una vez perdido el Dios-Fundamento, el Dios que dio origen a Europa y a la mentalidad cristiana, el pérfido pensamiento laicista tiende a universalizarse, en otras palabras, a desnaturalizarse y a tratar de buscar llenar el vacío de verdad y de orden. Trata de hacerlo mediante una ''razón pragmática'' o iluminada que se cree pura verdad y la luz en la oscuridad. Cuando esto sucede, esa razón acaba autodeificándose, y tornándose loca y locura, como vemos con los extremos a los que se ha llegado con la llamada Ideología de Género y el transhumanismo sin Dios: 
 
No hay más Ideología de Género buena y verdadera que la del hombre como varón y mujer, ni más transhumanismo que el que nos debe encaminar hacia la transformación corporal integral, como hijos de Dios en Jesucristo y en Su Iglesia. 
 
Decía San Agustin: 
''Si Dios se hizo hombre; ¿en qué se convertirá el hombre, si por él Dios se hizo hombre? Si no me estabilizo en Él, no podré ni siquiera estar en mí''. Es innegable que el Dios personal y la personalidad del hombre son indisolubles.
 
No es posible que el dios de los filósofos (presocráticos o postsocráticos, y que nutre todas las nuevas corrientes gnósticas, o el dios cabalístico y talmúdico) el de la Nueva Era, y que ideal para el Nuevo Orden Mundial, sea el dios que ponga freno a la deconstrucción humana y social. 
 
Un dios construido por la pura razón en abstracto o por la pura gnosis y la inmanencia abstractas no puede ser piedra de nada sino vacuidad de todo. 
 
¿Por qué motivo? 
Porque el dios de estos falsos filósofos y pérfidos deconstructores, debido a su abstracción, no puede fundar concretamente la dinámica de las relaciones y de la creación, de las que nace el concepto y el ser de la persona y de los demás seres. Concebir a Dios como Ser, Principio, Causa, Razón o Providencia es hablar en términos humanos incompletos. 
 
Sin embargo, al definir a Dios como Padre, Pastor,   Monarca y Juez, aún siendo estos términos humanos no absolutos,   abarcan mucho más de la Naturaleza y de la Vocación Divinas. 
 
No es casual que sean estas instituciones las más atacadas y desnaturalizadas por los entes globalistas y su Agenda: 
Familia.
Monarquía.
Judicatura.
 
El Dios de los cristianos no es el dios de las verdades geométricas ni el del orden de los elementos, o el de la Gnosis: este es el dios de los paganos.
 
No es sólo el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, y que aplaca los males del pueblo: postura judaica y de los pueblos primitivos.
 
El Dios Verdadero, el Dios que Edificó Europa y la Cristiandad:
- Es el Dios hecho hombre y encarnado. 
- Es el Dios que llena el alma de los que le siguen y aman. 
- Es el Dios que alimentó a los Profetas, a los Mártires y a los Cruzados.
- El Dios que consolidó Europa y la hizo crecer. Europa no es un ente geográfico sino político. Es la Cristiandad surgida tras la Misión Evangelizadora y la Cruzada.
- El Dios de Europa es el Dios de la Biblia, el Dios que creó el mundo de la nada y no de Sí mismo. El ha sido, y es, el Dios de Europa y de un Pueblo Elegido para Su Nombre.  Por este motivo es tan atacada la Herencia Europea, la Cristiana.
 
El deseo del hombre de ''ser como dioses'', surgido de manera pérfida y desordenada tras la provocación Satánica de la Serpiente, y materializado con el deseo de crear un Hombre Nuevo y un Gobierno Nuevo es calmado por el propio Dios enviando a Su Hijo y  haciéndonos herederos de Él, hijos de Dios y dioses verdaderos. 
 
Es por este motivo que uno de los objetivos clave de la Satánica Agenda 2030 es la llamada Cuarta Revolución Industrial o Transhumanismo y que se está buscando mediante la Ideología de Género, procesos de digitalización externos e internos e inoculación para la modificación génica:
 
Un Nuevo Hombre para un Nuevo Orden Mundial. Y a ellos nos opondremos hasta que el Dios de Europa Vuelva como Rey Eterno. Amén.