Consentir la prostitución de niñas indefensas, recluidas en un orfanato, sin duda entra en la lista de horrores que se pueden perpetrar en una sociedad. Y lo es precisamente porque se supone que un orfanato está dirigido a proteger a niños y niñas vulnerables, precisamente las criaturas que más y mejor atención merecen.

¿Dónde está la menestra, perdón, la ministra de Igual Da en este desgraciado y turbio asunto, quizás dice algo al respecto esta lumbreras de supermercado de barrio? ¿Y las feministas vestidas de carnaval, con sus harapos morados, que ya preparan el pasacalles de fierecillas del 8-M? El brujerío calla, esas niñas no son asunto feminista, ni tampoco de nadie, ni del Gobierno indepesociatapodemita -¡vaya tres patas para un banco!-. De manera que esas aprendices de prostitutas, convertido su orfanato en una escuela de prostitución, trasformadas las calles de Palma en un prostíbulo infantil, no interesan a nadie, ni al Gobierno de lo que queda de país, ni a la Comunidad Autónoma de referencia, nadie es nadie.

Por el contrario, las prostitutas profesionales, sí parecen molestar a las feministas radicales españolas –las más radicales del mundo- al ser una fuga de agua en el control que pretenden de la sexualidad, control al que ahora llega su esperada ley, la podemita Ley de Libertad Sexual, que no es más que poner en manos de la mujer la dirección, fases, ejecución e interpretación de toda relación íntima, cuando ésta es asunto de dos partes, no en exclusiva de una.

El pasado 23 de enero, El ESPAÑOL se hacía eco de esta noticia de las pequeñas prostitutas y la redactaba de una manera muy didáctica en forma de preguntas y respuestas. Rescatemos dos de ellas:

¿Qué está ocurriendo en Mallorca?

Hace diez días, el Diario Mallorca denunció la existencia de un grupo de menores acogidas en centros del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) que ejercen la prostitución en las calles de Palma a cambio de drogas, regalos o dinero. Según el periódico, la prostitución de esas menores es “un secreto a voces” en la capital balear.

¿Quiénes son los principales responsables políticos de este desgraciado caso?

PSOEFrancisca Armengol (Presidenta de la Comunidad), Javier de Juan (Director del IMAS) y Mª de los Ángeles Fernández Valiente (Directora de Infancia y Familia)

PODEMOSFina Santiago (Consejera de Asuntos Sociales)

¿Qué casualidad?: PSOE y PODEMOS son los responsables políticos de este desgraciado, doloroso y sexual asunto, los dos partidos de pedigrí feminista pura raza.

Cabe denunciar, aquí y en alto, que si no se depuran responsabilidades políticas es porque, como venimos manteniendo, el feminismo español habla en nombre de la mujer, pero sin que de verdad le interese la mujer, dado que estas niñas son mujeres y no interesan a naide. Y cabe también suponer a modo de hipótesis que si no se remedia este turbio tema es porque hay altos cargos públicos que se benefician a estas pequeñas prostitutas en el contexto de una administración central que se declara feminista y a la que se le ve el plumero en casos puntuales como este, ya que el feminismo made in spain sólo es un negocio populista puro y duro.

La mujer, pues, no es asunto del feminismo sectario español, porque en esencia se trata de una Industria que mueve miles de millones de euros al año y que da trabajo a medio país, a esos mamones y mamonas que cada día reciben su puntual ración de leche de la Gran Teta de Género.

José R. Barrios

Autor de “La industria de género al desnudo” (Editorial SND)

https://sndeditores.com/product/la-industria-del-genero-al-desnudo/