Este es el título de la portada de un diario escrito de Madrid:

“EL ODIO A ESPAÑA SE ENSEÑA EN LAS ESCUELAS DE AMERICA”.

Para quien --como es mi caso--  lleva setenta y seis años estudiando ese odio promovido, dirigido y financiado por la Sinagoga de Satanás, no es ninguna novedad.

La Universidad Santo Tomás de Villanueva de la Habana (la “UNIVERSIDAD CATÓLICA”, filial agustina de la “VILANOVA” norteamericana) era un centro universitario donde además de la gran preparación de sus profesores, dentro de la pura ortodoxia católica, era modelo de “Libertad”… donde los alumnos podíamos—digámoslo así-- “enfrenarnos” a los profesores, si no estábamos de acuerdo con sus planteamientos.

Por ser como soy –quizás por mi sangre palentina—sin quererlo, gozaba--sin haberla buscado-- de cierta popularidad, por mis ·objeciones en las aulas, cuando lo consideraba oportuno. No voy a entrar en detalles; me limitaré a dos ejemplos: El Decano de mi Facultad,  el Dr. Pérez Cabrera, —un excelente y preparadísimo catedrático, por suerte mi profesor en dos asignaturas-- inicio alguna de sus clases con esta frase: “Aunque Gil De la Pisa vaya a decir luego lo contrario…” (Nos apreciábamos mutuamente, y me pidió “dirigir mi tesis de grado”).

Otro que viene muy bien al tema que estamos tratando.

La excelente profesora de Historia de América, la Dra. Cóndom,  (hija de catalán y se preciaba de amor a España) nos había puesto como texto un libro del Rector de la Universidad de San Marcos de Lima,  Luis Alberto Sánchez.  Ese libro manipulaba frecuentemente, la conquista Española, y yo levantaba la mano para  “poner los puntos sobre las ‘íes’ ”. Esto le exasperaba, pues me atribuía falta de respeto a un eminente historiador…Un día se puso tan nerviosa,  que me amenazó con expulsarme de la Universidad. (A pesar de todo,  me puso 100,  como nota final. En realidad me apreciaba mucho).

Como ven, “odian a España” –sin saberlo--, si nos guiamos por los ataques a nuestra Cristianización de América hasta quienes ostentan la Gran Cruz de Caballero  de  la Orden de Isabel la Católica,

Es evidente que la Sinagoga de Satanás ha sabido inculcar el ODIO A ESPAÑA,  en las Universidades de Europa –salvo, quizás,  en las naciones del Este--, de América del Norte, del Centro y del Sur, y en la práctica totalidad de los medios de comunicación. Y, ahora en todos los centros de información mundial…

¡Qué cómodo y barato resulta atacar a ala que fue Imperio y hoy está manos de sus enemigos mortales! Conviene recordar que si no la defendemos con todas nuestras armas, los españoles que se sienten tales, la desaparición de nuestra Patria es segura.

Es manifiestamente trascendental la victoria de la Sinagoga, mediante el “indigenismo”, su gran instrumento, hoy, después  de doscientos empeñada en borrar de Hispanoamérica –incluidos los dos tercios de USA—todo resto de Hispanidad. Si bien conviene dejar claro que hasta muy recientemente, los Estados Unidos ha respetado hasta los nombres que los “conquistadores” pusieron a las ciudades creadas en la “Nueva España”. En  eso se han portado mejor que los “renegados” nacidos en la península.

Como he dicho ya,  desde la Universidad,  he luchado por la verdadera Historia de España en America, en el resto del mundo y contra todo tipo de “leyendas negras”, Y   estoy convencido de lo fácil que sería vencer en esta lucha si los españoles , hoy, supieran cuánto ha significado su Patria en el progreso de la Humanidad. Pero desgraciadamente somos  pocos lo conocedores de esa realidad y menos aún quienes se consideran obligados de dar hasta su último minuto de trabajo por el triunfo de la Verdad histórica. 

Bastaría con que, a gran des rasgos,  hiciéramos ver al Mundo  cómo Castilla cambió a unos pueblos salvajes,  que ofrecían los corazones palpitantes, arrancados en vivo  de los pechos de los niños, adolescentes y adultos para ofrecerles a los “dioses asesinos” presentados por los indigenistas como poseedores de “una gran cultura”.

Bastaría con dejar muy claro, como esos indios salvajes –no eran tras la llegada de Castilla—las bestias popularizadas por los gringos en sus películas del Oeste. Convendría hacer saber al mundo que el famoso indio JERÓNIMO, era católico y hablaba español y que, al rendirse,  los yanquis lo trataron como a una bestia y lo pasearon por el mundo como un perro rabioso.

A los pocos años de estar bajo la protección de los Reyes de España, los indios poseían títulos académicos, porque Castilla creaba Universidades y construía catedrales para los indios. Y nunca eliminó a tiros “a los padres” de los indigenistas de hoy. De haberlo hecho no habrían podido atacarnos ahora,  mintiendo y manipulando la Historia para servir a la Sinagoga de Satanás. Si no fuéramos católicos, quizás, hubiéramos estado tentados de arrepentimiento por no haber imitado a los gringos de las trece colonias y dejar una Hispanoamérica “blanca”, como USA,  y no “mestiza”. Precisamente,  la esencia de la HISPANIDAD es el mestizaje,  origen según Vasconcelos de la “raza cósmica”, esa maravillosa raza hispana, que sigue siendo,  a pesar de todo, la “reserva espiritual del mundo”.

Yo no quiero moros en España, pero sí quiero hispanoamericanos poblando nuestro suelo. Me he sentido siempre tan cubano, y tan argentino, y tan peruano y tan etc.,  como español. Para mi Hispanoamérica sigue siendo España y España es Hispanoamérica. (Sin embargo, no considero “hispanos” a esos hijos de mala madre que  han venido a España a promocionar “su odio comunista”. ¿A qué han venido a nuestro suelo indeseables como Echenique y eso otro --cuyo nombre ignoro-- y quitó la bandera española del balcón de la Generalidad?

No olviden los “indigenistas” esto: España defendió  siempre a los indios, y las “Repúblicas independientes de nuestro Imperio” se dedicaron al “genocidio de indios» desde el primer día de “Libertad”, y “los  hijos de tales cabrones” ¿nos vienen ahora con reclamaciones “indigenistas”?

Si , los españoles, no les respondemos todos, en este tono, es hemos dejado de serlo.

No hay espacio para más, pero podría escribir un libro.