Hay una entidad defensora de los derechos de los consumidores, llamada Youbank, que ha impulsado la elaboración de una propuesta dirigida a lograr la creación de una entidad en el entramado orgánico de la Unión Europea para controlar y dirigir la actividad que desarrollan los bancos teniendo competencias fiscalizadoras y ejecutivas con resoluciones que sean vinculantes. La utilidad de un órgano de esa naturaleza podría llegar a ser espectacularmente clara para evitar los abusos bancarios.

 

La idea es interesante, aunque podría no servir para alcanzar los objetivos que se desean cumplir. La incidencia de las entidades bancarias en el funcionamiento de las instituciones nacionales e internaciones es bastante contundente, siendo cierto que, gracias a eso, han podido frenar, en muchas ocasiones, medidas dirigidas a restringir su libertad para actuar.

Al hablar sobre la aparición de una entidad fiscalizadora de la actividad bancaria, hay que decir que son tres las posibles alternativas:

  • - Que no se constituya el órgano de control de la actividad bancaria que emita resoluciones vinculantes.

 

  • - Que se constituya el órgano de control de la actividad bancaria y que desarrolle una labor eficiente.
  • - Que se constituya el órgano de control de la actividad bancaria y que no cumpla con su cometido, sirviendo, únicamente, para evitar injerencias de los poderes políticos y jurídicos en el desarrollo de los actos realizados por los bancos.

 

Las dos alternativas cuyo cumplimiento parece más probable son la primera y la tercera. Probablemente, no se creará el órgano de control y, si se crea, no ejecutará una actividad que resulte útil.

Si se va a crear un órgano por el que la Unión Europea desarrolle un efectivo control de los actos ejecutados por las entidades bancarias, debe actuarse con prudencia, ya que hay que valorar si hay que hacer que aparezca una nueva entidad o si el Banco Central Europeo fiscalice a los bancos para que se puedan alcanzar los fines propuestos. Resulta esencial que un órgano fiscalizador de los bancos sea útil para los ciudadanos de la Unión Europea y que no sirva para facilitar la comisión de actos abusivos a las entidades bancarias, para obstaculizar las investigaciones relacionadas con ellas y para empeorar la situación.