El pasado siempre vuelve. La historia de los Borbones se repite una y otra vez, como un bucle en el tiempo con abdicaciones y exilios desde Carlos IV. La España de Felipe VI, aunque con matices, parece sacada de los años 20 del siglo pasado, y produce esa turbadora sensación que imprime revivir nuevamente un momento convulso y decadente. Si Alfonso XIII huye el 14 de abril de 1931, tras proclamarse la II República para retomar su vida en Italia, su nieto el Rey Juan Carlos I, se encuentra desde el 3 de agosto de 2020 en Emiratos Árabes tras su exilio por sus problemas fiscales.

Son muchas las paradojas que se han creado a lo largo de la historia. Por ejemplo, a Alfonso XIII le arrastró al exilio en 1931 su apoyo a la dictadura de Primo de Rivera al quedar la monarquía desprestigiada. Y de nuevo la corona fue reinstaurada en 1975 por la dictadura de Franco en la figura de Juan Carlos de Borbón, que decidió nombrarle sucesor en la Jefatura del Estado, y no a su padre, debido a sus numerosos desencuentros con Don Juan, que era realmente el legítimo heredero de Alfonso XIII. Eso sí, pretendía que fuese dentro de un régimen aconstitucional regido por Leyes Fundamentales no democráticas.

Dos reyes y un mismo destino. Algún que otro escándalo, una larga lista de amantes, y el final de su vida en el exilio. La diferencia entre el rey emérito con su predecesor, además de la edad, 44 años frente a 82, es que en el caso de Juan Carlos el exilio no parece ser definitivo. El reinado de Alfonso XIII comenzó con la crisis del 98 y terminó con la de caída del régimen monárquico. El del rey Juan Carlos empezó con una exitosa transición a la democracia, que no hubiera sido posible sin él, ya que finalmente no hizo lo que quería Franco y la trasformó en una Monarquía parlamentaria. Hasta su abdicación en 2014, con la imagen pública de la Corona bajo mínimos de popularidad tras 39 años de reinado.

Fue precisamente un 14 de abril de 2012 cuando empezó el principio del fin del rey emérito. Y es que ese día se abrió la caja de pandora contra la institución en la cacería de Botswana, no solo se cayó el rey y se rompió la cadera, también se rompió el pacto de silencio de la Transición con los poderes políticos y mediáticos. El 14 de abril de 1931, Alfonso XIII abandonó el país por el resultado de las urnas, que fue tomado como un plebiscito entre monarquía o república, mientras que el rey emérito se marchó de España por decisión acordada por su hijo Felipe VI y el Gobierno de Sánchez para preservar la Corona.

Si, dos reyes. Uno, Alfonso XIII, que empezó a ser rey solo nacer, aunque no asumió el poder hasta cumplir los dieciséis en 1902 y, otro, Juan Carlos I que acabó por ser rey alterando el orden de sucesión en 1975. Sin embargo, los dos al abandonar España rechazaron renunciar a su título de Rey. “No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos son depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de pedirme un día cuenta rigurosa”, Alfonso XIII (1931). Tampoco lo hizo Juan Carlos I (1975-2014), que no quiso prescindir de su título de rey emérito como pretendía Zarzuela.

Los dos han dejado frases para la historia. El Rey Juan Carlos al presidente venezolano Chávez: ¿por qué no te callas? Después de las reiteradas interrupciones que éste realizó al presidente José Luis Rodríguez Zapatero durante una cumbre iberoamericana. Y a su abuelo le atribuyen: “Para mí un político es un señor retórico a quien no hay que tener mucho en cuenta”. Y, “yo terminaré con que Europa acaba para muchos en los Pirineos”. Por último, no podemos olvidar una rectificación histórica dentro de la monarquía: "Lo siento mucho, me he equivocado; no volverá a ocurrir", de Juan Carlos I tras romperse la cadera cazando elefantes durante su famoso viaje a Botswana. 

Dicen que la distancia es el olvido, pero lo cierto es que los Borbones siempre se las arreglaron para volver a España. Recordemos que todos los reyes desde 1800 han pasado por el exilio y todos han vuelto vivos o muertos. El último ejemplo lo tenemos en 1980, los restos mortales de Alfonso XIII se trasladaron al Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial de Madrid. ¿Conseguirá volver el rey Juan Carlos a España? Su deseo expreso es hacerlo, aunque su vuelta dependerá de lo que decida no el rey Felipe sino el Gobierno de Pedro Sánchez. Pase lo que pase, a estas alturas, ya sabemos que volverá.

Los Borbones y España siempre han mantenido una relación complicada, de amor odio, de te quiero, pero no te aguanto. Incluso, de divorcio, o de jaque mate al rey. Alfonso XIII lloró al despedirse de España, y murió diez años más tarde en 1941. Su familia ha reinado desde 1700 hasta hoy de forma ininterrumpida, menos en la ocupación napoleónica (1808-1813), el Sexenio Revolucionario (1868-1874), la Segunda República (1931-1939) y la dictadura de Franco (1939-1975). Ahora el futuro de la corona tiene nombre de mujer, Leonor de Borbón y Ortiz, y ella reinará si Felipe VI es lo suficientemente hábil como para evitar el jaque mate al Rey. 

Tres Reinas titulares ha tenido España, Isabel la Católica, Juana I de Castilla e Isabel II, la primera reina Borbón.