Todos estos ágrafos que nos gobierna están empeñados en acabar con nuestra nación y dejar vacía de sustancia nuestra idiosincrasia y convertirnos en algo amorfo y sin sentido patrio. Esta izquierda progre y delincuente se ha unido a los gurús de la progresía falsa y con estos apostar por la creación una sociedad globalizada y tecnificada para desde sus posiciones hegemónicas convertir este mundo en algo terrorífico y letal. 

El analfabeto de Sánchez recibió ya como presidente del gobierno a la reencarnación del mal y además lo hizo sin publicidad y de rodillas, me refiero a Soros, y desde ese momento nos puso en ruta para terminar con lo poco que nos queda de identidad, porque este acoso y derribo viene de mucho tiempo atrás. Viene de entrar en la Unión Europea y renunciar a todo lo nuestro empezando por la moneda, ese fue el principio de un fin que llegará si Dios no lo remedia. El proceso de globalización está en marcha con China como guía e inspiración para alienarnos a todos a través de una táctica criminal que los magnates del planeta, Soros, Bill Gates y miembros de fundaciones y foros como el de Davos propagan por el planeta para convertirnos en individuos manipulables y aborregados. Quieren quitarnos todo y que encima que estemos agradecidos. Se han inventado un cambio climático inexistente. Bill Gates que tiene visiones mesiánicas ya hablaba hace algunos años del peligro de la superpoblación del planeta y la repercusión de esto en el medio ambiente y los procesos alimentarios, en otras palabras, que sobra gente, ellos no, solo algunos millones. Al resto lo quieren controlar, ya lo hacen, desde sus dispositivos infernales como los móviles, la vigilancia 5G, por ejemplo, su monstruosidad disparatada que quiere llegar incluso a convertirnos en pobres veganos. Nos quieren prohibir hasta que comamos carne y por ejemplo quieren que dejemos de viajar en avión porque contamina mucho, y no es broma. 

Estos multimillonarios quieren ser dioses. Han creado en laboratorio un virus para matar gente y manipular al resto. Gates ya habló de una muy posible pandemia en unos pocos años y para afrontarla se han inventado unas vacunas financiadas por ellos mismos que de vacuna tienen solo el nombre y que ya están provocando muertes entre la gente.

Su hoja de ruta se llama agenda 2030 y este gobierno que padecemos es uno de los más interesados en poner en práctica sus premisas hasta sus últimas consecuencias. Nos quieren tener a todos globalizados, no tendremos nada, pero seremos felices y ellos seguirán mirándonos con desprecio desde su atalaya. El ínclito Sánchez y algunos de sus ministros ya lucen orgullosos en sus solapas el símbolo circular de la agenda 2030. Esa insignia que me recuerdan tanto a los círculos del infierno de la Divina Comedia de Dante.