"Estaban todos juntos en el mismo lugar...vieron aparecer unas llamaradas que se dividían, posándose encima de  cada uno de ellos...y empezaron a hablar en otras lenguas. Residían entonces en Jerusalén judíos venidos  de todos los pueblos...y quedaron desconcertados porque cada uno los oía hablar en su propia lengua...¿No son galileos todos esos que están hablando?...¿cómo es  que  nosotros  los oímos hablar en nuestra lengua ? Entre nosotros hay partos, medos,  elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea, de Capadocia...y cada uno los oímos hablar de las grandezas dse Dios en nuestra propia lengua..."( del Evangelio)

Estaban todos juntos en el bar del Senado, hablando animadamente de sus cosas; unas personales, de sus familias y amigos; otras de sus partidos políticos y de los debates que habrían de producirse unos minutos después, en el Pleno ...

"Estaban todos juntos en el mismo lugar, ocupando sus escaños en el Senado...Entre ellos hay  vizcaínos, guipuzcoanos, gallegos, catalanes, valencianos, baleares...Cada uno de ellos habla una lengua que muchos de  los otros desconocen. Solo un grupo de esforzados funcionarios  intérpretes acreditados traducen sus palabras a los otros ...

¿No son españoles todos los que están  hablando  en sus ignotas lenguas nativas, objeto de acertada y esforzada protección etnológica?¿No son esos que, unos minutos antes, en el bar, charlaban animadamente en una riquísima lengua común usada por 600 millones de personas y oficial en más de 20 naciones)

Los supervivientes de Babel – si los hubiera- no quieren ni que se lo recuerden...