Hecatombe de las clases medias: uno de los principales objetivos de la plandemia. Clase trabajadora, ruina, devastación. Clases altas en una situación mucho mejor. Lo de siempre, reseteado, orwelliano decir: los ricos siempre comiendo pan y los pobres mierda, mierda, mierda. Y a pedigüeñear al Estado Limosnero.

Nada cambia…ni cambiará

Un reciente estudio de la estadounidense Universidad de Brown muestra que los secuestros domiciliarios y las sucesivas medidas liberticidas han pulverizado casi por completo a la clase trabajadora mientras consolidaban silenciosa, injusta y agigantadamente el poder y la riqueza de las élites del mundo.

El análisis de la citada universidad sita en el estado de Rhode Island examinó los niveles de empleo en enero de 2020, antes de que se pusieran en marcha los primeros secuestros domiciliarios y otras plurales restricciones al razonable libre fluir de la economía. Se comparó, pues, con las cifras de empleo a fecha de marzo de 2021, catorce meses después.

Todo se hizo para arruinar…a los más pobres

El empleo de los trabajadores con salarios más bajos, definidos como los que ganan menos de 27.000 dólares anuales, se redujo en un espectacular 23,6 por ciento durante el período de tiempo estudiado. El empleo de los trabajadores con salarios medios, definidos como los que ganan entre 27.000 y 60.000 dólares, se redujo en un 4,5%. Sin embargo, el empleo de los trabajadores con salarios altos, definidos como los que ganan más de 60.000 dólares, aumentó un 2,4% durante el periodo de tiempo medido.

Aunque algunos disparatadamente “culpen” al inexistente bichito-19 de tal cataclismo, deviene bastante razonable pensar que ordenar a la gente que no frecuente los negocios y criminalizar los medios de vida de las personas, perjudica gravemente la economía de cualquier nación. Los datos anteriores proporcionan sólidas pistas. Y no hay que olvidar el crucial hecho de que los países con medidas más restrictivas han tenido sistemáticamente tasas de paro muchísimo más elevadas que aquellos que tomaron decisiones más "flexibles". Hechos son amores y no “buenas” y covidiotas razones.

En fin.