El informativo digital www.telecinco.es, en fecha 21/02/2020, publicaba un interesantísimo artículo bajo el título: “Padres que matan a sus hijos: filicidas y neonaticidas”.

La citada noticia refiere que el doctor Phillip Resnick, psiquiatra forense de EEUU, autor del estudio más completo sobre el mapa del filicidio en el mundo, analizó en su día 155 casos de infanticidio, –de los cuales 131 eran filicidios–, entre otras cosas concluyó que es más alto el porcentaje de mujeres que matan a sus hijos que el de hombres (con 88 casos frente a 43); es decir, las mujeres matan niños más del doble que los hombres (67% frente a un 33%).

Y la realidad, a la hora de analizar los casos de crímenes cometidos contra los propios hijos, tal y como destacaba Beatriz de Vicente en una ponencia realizada en el I Congreso de Criminología y Mujer del año 2019, es que el 70% de los casos de filicidio y casi el 95% de neonaticidios son cometidos por ellas.

Lo que los datos del Ministerio de Interior muestran, a la hora de analizar los homicidios en España, es que son las mujeres las que llevan a cabo la mayor parte de filicidios y neonaticidios.

Suelen cometerlos mayoritariamente en el ámbito familiar, matando con mayor frecuencia que los hombres a recién nacidos (neonaticidios), con un 18,3% frente al 1,3%; y a menores de edad, con un 12,9% frente al 3,5%.

Según explica Beatriz de Vicente de Castro, abogada penalista Criminóloga y Master en investigación y análisis Criminal, los filicidios son protagonizados en un 70% de casos por mujeres, cifra que sube al 95% en los casos de neonaticidios. Afirmación que se apoya en la casuística comparada.

Beatriz de Vicente explica que las tipologías de filicidas se construyen analizando las características y variables de casos ya resueltos. Es lo que se conoce como Perfilación inductiva. Según esta criminóloga, en atención a la casuística que viene recopilando desde hace años en torno al filicidio, podemos distinguir los siguientes tipos:

El filicidio por venganza: El Síndrome de Medea

En estos supuestos el filicidio está motivado por el deseo de venganza. Es lo que se conoce como el Síndrome de Medea. Según el mito, ésta se enamoró de Jasón y para retenerlo tuvo hijo con él. La paternidad no consiguió retenerlo y se fue con los argonautas. Medea furiosa se vengó acabando con lo que más quería: sus hijos. Estos habían sido la herramienta para retener al ser amado, y al perderlo, ya no eran útiles. Su muerte era una forma de vengar el abandono del padre.

El filicidio altruista

Aunque resulte difícil de creer, también existen los filicidios altruistas, término acuñado por Philip Resnick. En este caso, generalmente se trata de una persona con fuertes creencias religiosas y apocalípticas. Su descabellada idea es evitar que sus hijos vivir en un mundo terrible. Por eso, prefieren que mueran, e incluso hay filicidas que creen que así se convertirán en ángeles. En estos casos, el componente de trastorno mental suele ser habitual, así como las depresiones posparto. En muchas ocasiones se produce el suicidio de la persona que comete el crimen.

El filicidio psicótico

El filicidio psicótico, por su parte, tiene como causa fundamental la enfermedad mental. La depresión posparto es un factor de riesgo, cuando no una de las razones que permite explicar una conducta tan aberrante como el asesinato del propio hijo. La reducción drástica de oxitocina tras el parto puede provocar que el niño se vea como algo terrible, que molesta, o incluso como un ser demoniaco.

El filicidio de Münchhausen por poder

El filicidio Münchhausen por poder se centra en el afán del progenitor de llamar la atención del entorno y verse, por dantesco que parezca, como un héroe. La idea en este caso es provocar síntomas –ficticios o reales– en el menor y generar y crear situaciones de dependencia, lo que hace que les provoquen enfermedades.

El filicida torturador

El filicida torturador es aquel que somete continuamente a malos tratos al menor. En estos casos, las víctimas mueren producto de la violencia ejercida sobre ellas. En el caso de los recién nacidos es habitual que presenten el denominado síndrome del bebé zarandeado.

El Filicida negligente

Es aquel que provoca la muerte del hijo de forma accidental, por un grave descuido en sus obligaciones de guarda y custodia

El filicida práctico o funcional

En estos supuestos la motivación del crimen nace de la necesidad de deshacerse del hijo que se percibe como un obstáculo.  

Filicidio por vergüenza

El filicidio por vergüenza es también relativamente común, pero especialmente en casos de neonaticidio. Es aquel en el cual los progenitores acaban con la vida del recién nacido para ocultar un embarazo no deseado a los familiares, al cónyuge o pareja.

El filicidio en pareja

Filicidio perpetrado en pareja.

El filicidio permanente

Este tipo se identifica cuando el que lo comete lo hace forma lenta y prolongada a lo largo del tiempo.

Filicidios grupales

Los casos de filicidios grupales también existen.

El caso más extremo: el neonaticidio

El caso más extremo de filicidio, y el mejor definido en términos científicos, es el neonaticidio, es decir, cuando los padres asesinan a un recién nacido; la forma más extrema de la violencia doméstica.

Según los expertos, es un tipo de filicidio fundamentalmente asociado a las mujeres, siendo muy escasos aquellos en los que está implicado el hombre.