Es la hora, y probablemente la media hora menos efectiva y brillante de Pedro Sánchez y sus asesores, para intentar quitar miedos y eliminar sospechas 'infundadas' sobre las actitudes del Presidente y su Gobierno. Se intenta evitar revuelta y agitación pública, y para ello utilizan 'sus redes mediáticas' y plataformas subsidiadas. Ahora toca Mediaset, y han elegido Tele-5 para que el jefe del Ejecutivo se dirija a los españoles. Un total de 30 minutos han sido ofrecidos a Pedro Sánchez, casi la práctica totalidad del boletín informativo de Pedro Piqueras. El Presidente desgranó distintos temas de actualidad, todos ellos clasificados de enorme recelo y terror. Asuntos que preocupan al país y, que a propuesta del guión del programa, enfiló Pedro Sánchez con su habitual desparpajo. En 'prime time' (tiempo de gran audiencia) televisiva, el Presidente arrancó con un plato fuerte: La vacuna. Dijo 'me vacunaré, no solo cómo Presidente, sino cómo ciudadano'. ¡ Dos pájaros de un tiro ! . Destacó el prestigio de la Agencia del Medicamento Española y Europea, además de sus capacidades para imprimir seguridad y ofrecer las máximas garantías a la ciudadanía. Frases de aliento, quitando hierro e infundiendo despreocupación ante el inminente pinchazo. Pero no toda la gente cree a pies juntillas en sus palabras y muchos sienten pánico, al mismo tiempo que esperanza y deseo que todo salga bien. Así sea.
 
Con esas palabras Pedro Sánchez intenta transmitir confianza ante tanta inseguridad e incertidumbre que ofrecen las distintas remedios de inmunización que se proponen. Casi el 53 % de los españoles manifiestan plena desconfianza, considerándo esta vacuna insegura e ineficaz, además muestran miedo a lo desconocido y a sus probables efectos secundarios graves que pueden producir estos antivirales.
 
Más adelante, el Presidente intentó poner el dedo en la llaga sobre otras preocupaciones y miedo de los españoles. Otro repelús popular; la aportación al Gobierno de los votos de Bildu y los separatistas para aprobar los PGE. Este Gobierno podía prescindir de darle protagonismo a ambas formaciones. Sánchez argumentó, que 'muchos desde diferentes tribunas, oposición y prensa, hablan de Gobierno social - comunista y regímenes chavistas- soviéticos'. Este frente inexplicable, o sí, lo afrontó diciendo que no entiende cómo la oposición lo ha rechazado ante la decisiva importancia de estos presupuestos. Pedro Sánchez atribuye estas críticas a que, 'el Partido Popular aún no ha admitido la derrota electoral'. Añadió que estos discursos de odio no tienen sentido por qué 'el PSOE apuesta por la Monarquía Parlamentaria y su compromiso es rotundo'. Asimismo manifestó que llamará a Casado y que su trato es respetuoso. ¿Sonará el teléfono de Pablo Casado?.
 
El programa informativo cundió y Sánchez se explayó sobre otros asuntos y miedos que acechan a muchos, respecto a la inestabilidad social-económica de España y las tendencias políticas de su Gobierno, llegando incluso a concienciar a grupos de militares en retiro para redactar una carta de inquietud y enviarla al Rey para demostrar rechazo a tantos dicterios. Sobre este asunto, dijo ' no representan a nuestro Ejército. Apostilló, 'que nuestros militares son los que han apoyado a la sociedad en la operación Balmis para el control del virus, o los desplazados a Mali para combatir la pobreza'.
 
Otro tema de máxima sensibilidad pública lo protagoniza el tema referente al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), 'Para su renovación quise contar con Pablo Casado', a quién dijo volverá a llamar. Otro asunto controvertido es la petición de los separatistas para indultar a los políticos independentistas catalanes del <procés>, ahora presos; 'El Gobierno tramita los indultos, pero tiene que pasar otros estamentos. Esto significa que no se puede decir que indultamos. El deber del Gobierno es tramitarlo. Lo que ocurra ya le diré'. De igual modo despachó el asunto de las avalanchas incontroladas de inmigración ilegal a nuestras costas; 'Desde que soy Presidente del Gobierno ha bajado el flujo migratorio'. Con esta desconcertante afirmación, Sánchez abordó la gran preocupación pública sobre la avalancha de africanos, incidiendo qué, 'tenemos que luchar contra las mafias, pero solidarios con aquellos territorios que lo están pasando mal'. Manifestaciones que dejan clara las intenciones del Gobierno. Pedro Sánchez dijo, 'estamos pidiendo a Europa responsabilidad sobre la migración'. Al mismo tiempo confirmó su visita a Marruecos el próximo día 17, donde se plantearán las inquietudes del Gobierno respecto a la emigración que arriban al litoral español.
 
Miedo, sino pánico, es lo que producen todos y cada uno de estos temas a la gran mayoría de los españoles. No precisamente tratarlos ni afrontarlos con serenidad y sentido de Estado, sino los derroteros que toman según los administran los representantes de este Gobierno. Una auténtica debacle del Gobierno de Sánchez. Ni la ciudadanía se fía de la vacuna, aunque Pedro Sánchez se vacune el primero, ni del voto de pro-etarras y separatistas para aprobar los PGE.Tampoco se vislumbran buenos augurios respecto a la renovación del CGPJ, ni está del todo claro la influencia decisiva para que los políticos presos catalanes terminen, más pronto que tarde, en la calle. Por supuesto seguirán llegando inmigrantes ilegales y seguiremos pensando, ¿Y para qué?. Las mafias y los gobiernos  continuarán con sus respectivos negocios. De cualquier manera, una intervención televisiva de miedo a cargo de Pedro Sánchez, que no deja dormir tranquilo a más de media España. En primer lugar por qué sus palabras, en casi todas las ocasiones, se contradicen con sus hechos o, en su defecto, se tratan de argumentos ilusorios. Por todo ello, continúa la incertidumbre, la inquietud y el miedo. Además, nos siguen persiguiendo las cuatro depresiones: Salud, economía, social y política.
 
El Gobierno de la mentira, nos deja con menos salud, más pobres y menos libertad. ¿Qué más puede pasar?