Pablo Iglesias se está riendo de los españoles. Y eso no sería más que la falta de respeto de este indecente personaje que nos está tocado sufrir, si no fuera porque en sus acciones se podría entender que atenta contra la seguridad y estabilidad de la sociedad.
 
Su última adquisición es Diego Cañamero. Un individuo que se ha posicionado al lado del terrorismo vasco y que ha sido detenido en innumerables ocasiones por diferentes delitos. Un personaje que amparado en la clásica lucha obrera, justifica su violencia.
 
Hemos llegado a puntos insostenibles. Lo permisivo del estado y sus errores, están repercutiendo en el bienestar de los españoles y estamos asistiendo a situaciones inentendibles e imposibles en cualquier otro lugar o tiempo histórico.
 
Andrés Bódalo ha sido condenado por agresión a un policía. La izquierda radical que representa Pablo Iglesias está pidiendo su indulto. A ojos de este tipo de gente, se puede agredir a cualquiera sin esperar ninguna consecuencia.  Y en definitiva, día tras día vamos asistiendo a estos hechos sobre los que deberíamos perder un poco de tiempo en pensar, en relación al porqué están aquí y que hemos hecho mal para que muchos millones de españoles, apoyen esta situación.
 
Sigo diciendo lo mismo. Cualquier organización que se lucre por medio de países tipo Venezuela o Irán, podría ser acusada de terrorismo. La financiación por parte de estos países puede repercutir directamente en la seguridad del estado y de sus instituciones.
 
Hay que empezar a tomarse en serio lo que hasta ahora podría parecer ridículo. Pablo Iglesias pretende el desmembramiento de España y se ha erigido en mesías a través de una tratada y manipulada imagen, con la que ha conseguido engañar a un determinado sector de la población.
 
En definitiva, hay que decir que toda la cúpula de esta organización, está formada por millonarios que como él y Monedero, en mi opinión, podrían estar cometiendo un atentado contra la sociedad española.

 

 
Personajes de esta índole, que defienden un gora o un visca y escupen sobre cualquier símbolo español, deberían estar lejos de la sociedad. España tiene una historia y es el momento de entender que el pasado no debe de justificar ninguna guerra actual y que no hay que ser de derechas o de izquierdas para sentirse español.