Los que alguna vez hemos luchado contra fantasmas, sabemos que de antemano y por mucho que nos empeñemos, que son batallas perdidas. ¿Qué mueve el rancio movimiento feminista actual?
 
 
Seneca Falls queda muy lejos. Han pasado más de 150 años de aquella convención que marcó un hito importante en la historia de la igualdad entre hombres y mujeres. Pero aquel listado de peticiones por la equidad, está muy lejos de ser algo, que se pueda sostener en los tiempos que vivimos.
 
La petición de voto para la mujer, que pueda ser dueña de sus posesiones, su participación en la elaboración de leyes o su acceso a la educación, son conceptos que no forman parte de ninguna de las peticiones actuales. Pero yendo más allá, a nadie hoy en día se le ocurriría pensar que por su diferencia de sexo, hay diferencia alguna entre un hombre y una mujer.
 
El feminismo moderno, es una contradicción en su propia definición y por si solo es el único culpable de que no se valoren en la medida que merecen, esa desigual lucha que hombres y mujeres, han mantenido en los últimos cien años para conseguir la igualdad de sexos que hoy existe.
 
Es cierto, que todavía hay una desigualdad en materia de salarios y oportunidad laboral. Pero la guerra por cambiar eso, la hacemos todos y lo único que cierra las puertas a la total equidad, es esa posición rancia que en contra de lo que significa ser hombre, mantienen una serie de locas, que unidas en este o aquel colectivo, viven del cuento mantenidas por su propio colectivo.
 
La defensa de la mujer es la defensa de la persona. Su sensibilidad y lo mucho mejor que es en determinados aspectos frente al hombre, se ven totalmente afectadas por la posición de estos colectivos anticuados y misándricos. El machismo está acabado y el feminismo con él.
 
Hablando claro. El feminismo es un movimiento que agrupa colectivos que consiguen beneficios a través de su demostración de fuerza y que en mi opinión sería comparable al terrorismo en el sentido de que, este segundo existe por un único interés económico entre ambos bandos. ¿Me lo van a decir a mí?
 
Las mujeres no son lesbianas y calientes bonobos. Son personas que deben de contribuir a la abolición de cualquier movimiento feminista, por la sencilla razón de que son mejores que los hombres.