Confieso, ya cansa tanto zoo progreta, que no tenía idea puñetera de quién era Blas Cantó, el del viva a Zapatero que si trina o desafina me importa un bledo. La leche que le han dado los europeos la llevará sellada en el currículum de los fracasados. Había que ser ignorante para loar a un majadero, tonto de máximo grado o malintencionado, a ese presidente del oscuro once eme, de tratos con el Diablo, la ETA y el guerra civilista pasado, sembrador de cizaña, vergüenza de León y toda España con fans de conciencia ligera o pelotas de turno como los titiriteros, apesebrados aun fracasados.
 
Cansa esa prole de vagos con carné de rebaño y el panorama añadido: las trifulcas por chapuzas a cuenta de Marruecos, la Laya mintiendo como bellaca; que dimitan en Austria por plagiar y consintamos al miserable fullero, insultado con buen criterio  por donde pasa, que diseña para treinta años la agenda del futuro agarrado cual mono a La Moncloa, como al chollo el begoño; cansa y hastía, encabrona que el jefe de seguridad podemita enviara las balas y aquí no pasa nada por órdenes del Marlaska; harta la chusma en tropel de gentuza sin decencia y el Cantó de los cojones que, a falta de canciones y valía, insulta a los españoles por si le caen las migajas, cuando en Europa la mediocridad le han calado. 
 
Blas huele a inútil, ni a escucharlo me he dignado pues me pasa con los discursos del simio de las agendas que, por si con el ex coletas no bastaba la del dos mil treinta, va el sinvergüenza ¿a plantarse al dos mil cincuenta? Antes lo sacan a gorrazos. Los ciudadanos indignados muestran el asco  cuando Sánchez aparece para ser vapuleado, como el arte del cantamañanas que en Eurovisión se ha estrellado, lo que le faltaba al pobre Falcon de tanto usarlo. El Cantó con carné socialista aspirante a vivir del cuento como tanto payaso del pesebre progre con sueldo a cuenta del Estado: enchufados, sectarios, recomendados, "expertos" ¿por treinta años? Con perdón, y una mierda. 
 
Fábrica de mamarrachos, de esperpentos y caraduras es este gobierno de marras, secuestrada España, con el doctor cum fraude a la cabeza que acumula aberraciones que podrían convertirse en delitos si del poder lo echan a electorales patadas. Blas Cantó no pinta nada ni en Europa ni en España, como los ministros deficitarios, hazmerreír de los sensatos, que tampoco se librarían de compadecer en tribunales, a la cola donde ingresan la Poyato y la Montero, consejeras de los ERE, o la teatrera de la igual- dá que se le ha visto el plumero con la nani y los cuernos le han mostrado... mal negocio pudo hacer con el moñas repeinado. Veremos. 
 
¿Ni en Europa los tragan y aquí los aguantamos? Tragaderas tenemos. No es que baste con expulsar con el voto a los parásitos: no hay perdón democrático que valga si en próximas votaciones el socialcomunismo se manda al carajo-no nos confiemos que acechan los pucherazos-y por fin descubrimos lo que ocultan estos mafiosos. 
 
Blas Cantó está amortizado como este desgobierno, ¿agenda dos mil cincuenta la del doctor cum fraude? Seguro, seguro: cuando el memo del "viva Zapatero" se vuelva a presentar a Eurovisión y lo gane.