Tuvo lugar el pasado sábado 24 de abril, en la plaza de toros de esta localidad madrileña, con un lleno absoluto tanto dentro como fuera, con los cientos de personas que no pudieron entrar.  Emocionante. Estos políticos de VOX, despiertan cariño, cercanía y confianza. Ante todo representan la necesidad de solución de salir de la ratera en que nos metió la izquierda. La izquierda nos ahoga como el virus rojo con el que se confunde. Virus que vino de la mano de sus amigos, los comunistas chinos. Y para colmo, nadie se atreve a pararle los pies a la izquierda, nadie e meterle mano al despilfarro político, porque a los políticos -que van a gusto en la burra- no les importa engañar, y solo quieren su medro personal. Nadie le quiere meter el diente a los grandes problemas que sufren los españoles por la mala gestión política: la pandemia, por ejemplo. La corrupción general de estos colectivos dirigentes y malos administradores hoy convertidos en casta, a costa del pueblo al que engañan, es la piedra angular de su pecado. Nadie parecía preocuparse por la evidencia: los problemas de inseguridad y económicos, los abusos del poder con la pandemia, el adoctrinamiento de los niños en las escuelas… Descuartizar España. La memoria histórica, o "Comisión de la verdad". Nadie… hasta que llegó VOX.

Gran Acto de campaña de VOX en San Sebastián de los Reyes, con Santiago Abascal y Rocío Monasterio, candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid.  ¡Sin miedo a nada, ni a nadie! Habló primero Rocío Monasterio, cuando aun estaba caliente la espantada el día anterior de Pablo Iglesias, en la cadena Ser, a lo que Rocío explicó: No está acostumbrado a que una mujer le mire a los ojos y le diga cuatro cosas (…) que le mire a los ojos y le dice, levántate y lárgate y se va como un corderito (…) Le vamos a acostumbrar a algunas cositas...ya estamos consiguiendo que salgan como corderitos acobardados...”, matizó. Monasterio acusó al gobierno de Pedro Sánchez de poner en riesgo el trabajo, la prosperidad "y el futuro de vuestros hijos" afirmando que "la izquierda de salón" defiende a las mafias 'okupas', a la vez que describió a estos extraños partidos.

Por otra parte insistió en la idea de que no se cree "nada de este Gobierno, en cuya desconfianza reparó también el presidente de Vox, Santiago Abascal, al recordar que su partido se ha presentado como acusación popular en el juicio que investiga las amenazas contra Marlaska, Iglesias y Gámez. “Que investiguen los jueces, si son reales, continuaremos y si son inventadas, exigiremos que se siga hasta las últimas consecuencias. Tenemos motivos para desconfiar del gobierno social delincuente”, recalcó.

Santiago Abascal no ocultó su malestar por los hechos ocurridos en Vallecas en su arranque de campaña y en el hecho de que no hubiera una sola condena por parte del PSOE y Podemos. “Dicen que la sangre de la cabeza abierta de una diputada de Vox es ketchup” y de que se escucharan frases del tipo: “Os mataremos como en Paracuellos”. A este respecto, el líder de Vox repasó las 87 amenazas a su familia “mientras Iglesias estaba en la guarida de ETA”, al que calificó de “comediante y llorón” por el hecho de que desde Vox se le llame “rata y chepudo”. De paso criticó la “neolengua” de Gabilondo y marcó distancias con el PP, llamando a Casado “la veleta azul”. Ahora quiere que se haga un cruce entre Núñez Feijoo y Ayuso. "¿Quiere imponer las lenguas regionales persiguiendo al español como hace en algunas comunidades del PP?”.

El presidente de Vox, insistió en cuestionar las amenazas de muerte recibidas por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y denuncia que la izquierda lleva impidiendo que los ciudadanos voten "en paz y libertad" desde las elecciones generales del año 2004 celebradas días después de los atentados del 11-M en Madrid. "Alguno estaba fuera de las encuestas, fuera del Parlamento, y no sabe qué hacer a la desesperada para demonizar a Vox", señaló.

El mitin acabó felizmente y el público quedó satisfecho, admirando una vez más de cómo la fuerza de la verdad, conduce al bien, la justicia y la belleza. Estas citas platónicas las hizo dentro Abascal; afuera, reencuentro de amigos, buen ambiente y despedida de la gente de Vox, pacíficamente, como es ella y como es lo normal.