Pero,  sí  es muy humano y católico, “tener ‘tentaciones’ sobre  los dogmas, la moral y el culto”, pues el hombre puede ser tentado y lo sabemos por la  experiencia diaria.  Yo puedo tener tentaciones sobre mi  Fe,  pero mi deber es no hacerles caso. Si consiento y acepto la duda, peco. Mi obligación es rechazarla sin contemplaciones. Un católico nunca duda: Su fe se asienta sobre la roca inamovible  de la palabra y  la ciencia infinita de Dios.

Los obispos de los Estados Unidos , están “escandalizando al mundo  y,  eso mismo, hace  el  Vaticano” ,  “admitiendo  y aceptando  la DUDAS”,  sobre lo que ya  no se puede dudar;  ni  está permitido discutir  pues,  la propia discusión,, es una burla  de la Sabiduría del Supremo Legislador. 

Señores obispos: el hombre y la mujer que viven “en pareja carnal”  sin haber recibido antes el sacramento del Matrimonio,  son adúlteros y como adúlteros, pecadores públicos: Si  comulgan cometen un sacrilegio.  Que sus eminencias reverendísimas y  el Vaticano ignoren esto, pide la aplicación de la sentencia de Cristo“¡Mas les valiera no haber nacido!”. Están  escandalizando a los sencillos y verdaderos creyentes del mundo entero,  formados en la Traición a la Fe evangélica y bimilenaria...  La Iglesia no es una democracia, ni actúe  por consenso  o  mediante votación democrática, se rige  por lo definido,   conocido como “Magisterio perenne de la Iglesia” y enseña  únicamente lo que Cristo reveló como Única Verdad Total.

LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES.

Cualquier día y mes del año es bueno para encerrarse en  una Casa de Retiro Espiritual para hacer los Ejercicios espirituales  de San Ignacio de Loyola –había muchas y queda alguna--. Ciertamente, quienes trabajan –o,  en otro tiempo trabajamos—sólo pueden utilizar  ciertos días: Especialmente los días de vacaciones –julio y agosto, Semana Santa,  las dos semanas de Navidad—y, por eso,  encuentro oportuno invitar a los católicos de aprovechar este verano para inscribirse en una tanda.

La Iglesia Postconciliar  ha olvidado la promoción del mejor  “método de santificación”— o al menos  así lo han proclamado todos los papas desde Paul III, que los aprobó hasta Pío XII--. Probablemente hay pocas cosas han sido tan  apoyadas por los papas hasta el Vaticano II.

Quienes me conocen saben que solo hablo y escribo de lo que sé  y, sobre el tema, después de haberme encerrado, prácticamente cada año,  desde los dieciséis hasta los noventa -- mientras me fue posible, creo poder tocarlo. He perdido la cuenta pero me parece haberlos hecho unas sesenta veces: de 10 días, de 8, de cinco; de menos no he querido ir nunca; incluso hice una tanda de  “treinta días” (¡los auténticos!).

Les aseguro que es la mayor gracia que pueden recibir de Diosno hay excusa para no hacerlos. A la última –a la que se aferran—es éste: “no me es posible” dejar el trabajo, la familia, el negocio…”cinco días”. Siempre les respondía: “No me digas que no puedes ir cinco días al Hospital para operarte de urgencia inevitable”. ¿Se acabará el mundo porque faltes tú cinco días?” ¡Oye!, que  yo me he pasado la vida trabajando --en puestos clave-- y la tierra giró igual toda la semana.

De todos modos  no sabes lo que pierdes, a lo mejor es tarde para enterarte. Eso,  sí,  dentro de cien años estoy seguro de que te habrás enterado de tu error.

¡QUÉ TIEMPOS!

En los años cincuenta y sesenta un santos e inolvidable jesuita, el P. Jaime Piulachs,  el mayor “apóstol de los Ejercicios Espirituales”  que he conocido, reunía a miles de ejercitantes,  catalanes,  en Montjuich,  cada “Doce de Octubre”. Era el día de los Ejercicios espirituales.  En  1959  los asistentes “fueron quince mil”. Sí, lees bien… ¡15 000! Les dirigió la palabra D. Blas Piñar,  asiduo ejercitante.

¿Qué queda de eso en la Iglesia catalana y española “postconciliar  y… de su “renovación”?

¿No habría sido mejor que en vez de “renovar”,  hubiesen  “seguido y mejorado? Pero hoy todo son “bonitas palabras”,  y  la nueva Iglesia ya se parece al “mundo”…de tanto diálogo y  “comprensión de lo humano” (¡Verba, verba…non facta!)

¡Cuánto aprendí en los ocho años que lo traté y colaboré con él en la promoción de los Ejercicios Espirituales!, hasta que falleció al pie del altar en  la misa del día de Navidad. Nunca se me ha borrado el ver llorar como una Magdalena, --lagrimas a chorro-- a un anarquista de verdad – ¡a los dieciséis años estaba liado a tiros con los comunistas en el famoso enfrentamiento de 1937,  en la zona del barrio antiguo y de la telefónica!…, y luego voluntario en la 27 división roja, una de las más aguerridas de las que lucharon en el Ebro contra los nuestros. Lo había convertido el P. Piulachs y,  él,  cuando salía del trabajo, estaba a su lado como “guardián”. Algún día contaré cosas divertidas de este anarquista convertido que me facilitaba información muy especial. (En los años sesenta me dijo un día: recuerda este nombre: “Marcelino Camacho”--  ¿Y eso? –Tu no lo olvides…)

 

A propósito de Ejercicios, recuerden que he escrito un libro “ESTO VIR”, editado varias veces en español y acaba de salir  esta semana en portugués y traducido espontáneamente por una brasileña --graduada en España-- y que me pidió autorización para hacerlo.

Me comunican de la Editorial (lo digo para los lectores de CORREO DE ESPAÑA en Portugal y Brasil) que ya lo pueden comprar en esta dirección de correo electrónico:

https://www.bubok.es/libros/268776/ESTO-VIR-SEJA-HOMEM-ANTE-A-CRISE-DE-VALORES-DO-OCIDENTE

El argumento es muy simple y surgió de un artículo que titule: “El simulador de vuelo”. Sabemos que ningún piloto coge el mando de un Boeing 747,-- ni de ningún avión comercial  importante -- sin horas y horas de prácticas en los “simuladores de vuelo”. Es un método mucho más barato y seguro que hacer las prácticas en el propio avión. La consecuencia para el alma surge espontánea: ¿Cómo quieres pilotar “tu aterrizaje en la eternidad” sin practicar muchísimo, antes? ¿Sin sacarte el título de “piloto hacia la eternidad”?

Los Ejercicios de San Ignacio son el SIMULADOR PERFECTO para obtener ese título.