Los húngaros acudirán a las urnas el 3 de abril en lo que se espera que sean las elecciones más reñidas en más de una década desde la llegada al poder del Fidesz del primer ministro Viktor Orbán en 2010. Las encuestas más recientes colocan al partido de Orbán por delante, con un 50% de los votos, y a la oposición unida con un 43%, en lo que representa un importante cambio de tendencia en las encuestas, que en los últimos meses daban a la oposición como ganadora por 3 o más puntos. Esta noticia parece haber molestado a la élite de Bruselas que, como si Hungría no fuese un país miembro de la Unión y una democracia, ha puesto en marcha lakmusz.hu, el primer sitio web de verificación de hechos de Hungría. Este proyecto, que se inició el pasado 11 de enero y tendrá una duración inicial de 15 meses, ha sido adjudicado por la Comisión Europea a la agencia de noticias estatal francesa AFP, el sitio web húngaro 444.hu y la Fundación Media Universalis de la Universidad Loránd Eötvös de Budapest.

La Agencia France-Presse (AFP) ha creado en los últimos años una red internacional de supuestos “verificadores de hechos” y en Hungría es el principal socio de Facebook en la lucha contra la “desinformación”. Phil Chetwynd, director de Noticias Globales de la AFP señaló su satisfacción por la confianza de la UE: “Estamos orgullosos de formar parte de esta innovadora iniciativa para apoyar la lucha contra la desinformación en Europa, un reto importante para nuestras democracias”. Por su parte, Yacine Le Forestier, director adjunto de la AFP para Europa, declaró a Euractiv que “el proyecto no consiste en tener un conflicto con las autoridades o criticar al gobierno”. Algo difícil de creer viendo los primeros artículos del sitio web, que como era previsible busca la confrontación con el gobierno de Orbán, y el otro medio participante en el proyecto.

El portal 444.hu, fundado en abril de 2013 por Péter Uj, tiene experiencia en elecciones parlamentarias y recibió una subvención de 49.500 dólares (más de 10 millones de florines húngaros) de la Open Society Foundations por denunciar anomalías relacionadas con las elecciones parlamentarias. Uj admitió la subvención al diario conservador Magyar Nemzet en 2014, señalando que el dinero fue utilizado para desarrollar la aplicación móvil de seguimiento electoral, y desde entonces es conocido como “el blog de Soros”. La definición es bastante acertada, puesto que el portal también alberga varios blogs escritos por personas y organizaciones “externas”, como son el Comité Húngaro de Helsinki (una de las organizaciones más conocidas de la red Soros), el Blinken OSA Archive (archivo oficial de la Open Society Foundation y de la Universidad Centroeuropea, la universidad de George Soros expulsada de Hungría por el gobierno de Viktor Orbán), y Szabadnem, dedicado a defender el movimiento LGBT y la ideología de género.

Y casualmente es en la página de la Universidad Centroeuropea donde se presentan las razones por las que era necesario un sitio web de verificación de hechos en Hungría. Según el artículo publicado por la universidad de George Soros, los medios de comunicación húngaros están en manos del gobierno y ofrecen una visión falsa y distorsionada del mundo: “Un elemento esencial de la propaganda de los medios de comunicación del gobierno es la difusión de información falsa y engañosa, incluidas las campañas anti-Bruselas y anti-Soros financiadas por los contribuyentes. Para llamar la atención sobre esto, se requiere una organización de verificación de hechos”. Y pone como la crisis migratoria, uno de los caballos de batalla contra Viktor Orbán, afirmando que varios medios de comunicación utilizaron fotos de migrantes fuera de contexto para incitar al odio. La falta de una “verificación de hechos”, es decir, de censura, ha permitido que esas noticias se difundan: “Imagina que estás leyendo un artículo sobre la crisis migratoria, que afirma que los refugiados han atacado a la policía, y tiene las fotos para demostrarlo. Decides compartir la historia con tus amigos en Facebook o en cualquier otra red social. Más tarde, se convierte en una falsificación total, pero el daño ya está hecho. Cientos de sus amigos y sus amigos ya lo han visto, y causó odio y aumentó el chovinismo y el racismo hacia los migrantes. No quisiste causar daño; solo querías crear conciencia sobre el tema. Al mismo tiempo, contribuiste a la demonización de los refugiados”.

No cabe duda de que este no va a ser el último ataque de la UE contra el gobierno húngaro en los tres meses que quedan hasta las elecciones. Este “proyecto de verificación de hechos” sólo pretende censurar y convertir en noticias falsas todo aquello que favorezca a Orbán y al Fidesz, a la vez que se apoyan todas las noticias que sirvan a los candidatos de la oposición, y no resultaría sorprendente la aparición de unos Pandora Papers contra Orbán a pocos días de las elecciones. Esa es la única función de estos “verificadores”, ser los censores al servicio de las élites y de lo políticamente correcto, confiemos en que, como hasta ahora, los húngaros no se dejen engañar.