La Dra. Marta Reche del Servicio de Alergia del Hospital Universitario Infanta Sofía, ha recibido una beca de la Fundación de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) para la investigación de un nuevo tratamiento de inmunoterapia epicutánea para pacientes con alergia persistente a la avellana.

El objetivo del estudio que se desarrollará hasta junio de 2019, es valorar la eficacia y seguridad de una nueva pauta de tratamiento utilizando la piel para aplicar el tratamiento. La alergia a alimentos es una enfermedad de prevalencia creciente y los frutos secos constituyen uno de los principales alérgenos en la infancia y la vida adulta.

Constituyen la principal causa de anafilaxia fatal por alergia a alimentos. Su pronóstico es desfavorable ya que un 80% de los casos evolucionan hacia la persistencia de la alergia. El único tratamiento actual es evitar tomar el alimento que causa la alergia y el tratamiento sintomático de las reacciones que se producen por la ingesta accidental de los mismos.

La inmunoterapia oral con alimentos es una alternativa terapéutica desarrollada en los últimos años. La vía oral, ha sido la más utilizada hasta el momento pero conlleva una tasa alta de reacciones adversas que pueden ser locales o sistémicas, y muchas veces graves. Por este motivo, se buscan nuevas vías para administrar la inmunoterapia con frutos secos y la piel ofrece la ventaja de tener en sus capas más superficiales poca vascularización y abundantes células dendríticas, que son presentadoras de antígenos naturales, a las células del sistema inmune. Así, esta vía de inmunoterapia, mediante parches o administración cutánea del alimento se ha demostrado eficaz y segura en estudios previos realizados con leche y cacahuete.

En este nuevo estudio prospectivo, doble ciego, con pacientes alérgicos a avellana, se realizará en 20 pacientes, tanto adultos como niños mayores de 3 años, con una terapia de 6 meses con parches diarios de extracto de avellana o placebo colocados en la piel de la espalda con la finalidad de valorar mediante prueba de exposición controlada, al inicio y al final del tratamiento, si hay un aumento de la dosis umbral tolerada de avellana por esos pacientes. Además se estudiarán los posibles cambios inmunológicos y la propia seguridad del parche.

En definitiva, se trata de que toleren una mayor cantidad de avellana y disminuir la posibilidad de reacciones adversas graves por ingestión accidental de la misma. Las reacciones alérgicas a frutos secos pueden provocar síntomas de diferente intensidad como prurito oral o general, estornudos, lagrimeo o enrojecimiento cutáneo e incluso síntomas más intensos de urticaria, angioedema e incluso shock anafiláctico. La alergia a la avellana es muy frecuente en España y la avellana se utiliza mucho en nuestro medio, especialmente bollería y pastelería.