El titulo es , evidentemente, una perífrasis del libro de Bárbara Tuchman “Los cañones de Agosto” sobre el desencadenamiento de la llamada Gran Guerra en 1914. Tanto en este como en “Sonámbulos” de Christopher Clark se narra la concatenación de acontecimientos y decisiones que culminaron en el conflicto armado.

Indudablemente, salvando las distancias, la situación actual se parece alarmantemente a aquella y pasito a pasito nos vamos acercando al punto de no retorno. Ahora bien lo que me parece más discutible es la tesis, tanto de Tuchman como de Clark, según la cual la guerra se produjo de una forma casi inconsciente por parte de los que la desencadenaron, igual que hoy creo que los diferentes actores principales, USA, Rusia y China saben dónde quieren llegar, otra cosa es que no les salga el tiro por la culata – valga la redundancia – y acaben donde no querían.

De momento USA tiene a Rusia enfangada en Ucrania y con toda Europa en su contra con lo que los rusos apenas pueden aspirar a mantener el frente de su occidente y ello a costa de pérdidas inasumibles en hombres y material a medio plazo. Ahora parece que le toca a China para lo que ya se están alistando, Japón , Taiwan, Australia y Corea del Sur que con las poderosas fuerzas aeronavales USA en el Pacífico parecen suficientes para contender con chinos y coreanos del norte. En cuanto a India puede ser frenada por Pakistán con alguna ayuda.

Por tanto USA y el mundo occidental en general parece que tienen el terreno despejado pero la incógnita crucial es si Rusia y China van a aceptar la derrota o van a “envidar” con todo, y en ese caso cuales son los misiles (que no cañones) que este agosto nos deparará.