Los calambres en las piernas que ocurren durante la noche también son llamados calambres de piernas nocturnos, estos calambres son espasmos o contracciones involuntarias y dolorosas de los músculos de las piernas.

En la mayoría de los casos, estos calambres nocturnos afectan los músculos de la pantorrilla, sin embargo, los músculos de los pies o los muslos de las piernas también pueden sufrir de espasmos. Por lo general ocurren justo cuando te estás quedando dormido o cuando estás despertando; la mayoría de las veces, estos calambres nocturnos ocurren sin razón conocida y suelen ser inofensivos, pero es probable que estén relacionados con problemas nerviosos o la fatiga muscular.

El riesgo de sufrir de calambres nocturnos aumenta con la edad; las mujeres embarazadas tienen también tienen una mayor probabilidad de experimentar dichos calambres durante la noche.

En pocas situaciones, la deshidratación o no consumir calcio, potasio o magnesio suficiente en tu dieta pueden estar asociados a los calambres nocturnos; así como ciertos medicamentos pueden estar relacionados, incluyendo bloqueadores beta, los diuréticos y otros medicamentos para la presión arterial.

Algunas veces, estos calambres también se pueden relacionar con una condición metabólica subyacente, como la tiroides hipoactiva o hipotiroidismo, o alguna condición paratiroidea.; la diabetes o cualquier otra condición que interrumpa el metabolismo también pueden ser una causa.

¿Cómo aliviar los calambres en las piernas?

El dolor causado por los calambres nocturnos puede variar en intensidad y durar 15 minutos o más; para obtener alivio, puedes frotar suavemente el músculo afectado, esto puede ayudarte a relajar el músculo. Si sientes mucho dolor para ponerte de pie, puedes enderezar la pierna y flexionar la parte superior de tu pie hacia tu cabeza.

La aplicación de frío o calor también puede ofrecerte un poco de alivio; debes colocar una compresa fría sobre el área afectada para relajar los músculos tensos; también puedes colocar una toalla caliente o una almohadilla de calefacción, para sentirte mejor y reducir el dolor muscular y la sensibilidad.

¿Cómo prevenir los calambres nocturnos?

Aunque los molestos calambres de piernas nocturnos te pueden tomar por sorpresa, es realmente posible el prevenirlos, los siguientes pasos te pueden ayudar:

Mantenerte hidratado: Beber mucho líquido durante todo el día puede ayudarte a evitar que te deshidrates, además también te ayudará a evitar que tus músculos se contraigan por lo que podrán relajarse más fácilmente.

Estirarte antes de acostarse: Si tienes calambres de piernas nocturnos, una buena idea es estirarte cada noche antes de irte a la cama.

Hacer ejercicio ligero: Montar una bicicleta estacionaria por algunos minutos antes de irte a acostar puede ayudarte a prevenir los calambres nocturnos mientras duermes.

Elegir los zapatos adecuados: Llevar zapatos que tengan el apoyo adecuado también puede ayudarte a prevenir los calambres nocturnos.

Sin embargo, si estas estrategias de auto-cuidado no están logrando mantener los calambres a raya, y por el contrario estos ocurren regularmente y te causan un malestar severo, debes consultara tu médico. Esto es especialmente necesario si los calambres de piernas nocturnos están interfiriendo con tu sueño o si tienes hinchazón, entumecimiento, debilidad muscular o si el dolor persiste.