Hay cosas que ahora creo entender: la inexplicable actitud pasiva del desgobierno ante la segunda debacle que se nos echa otra vez encima. Mejor dicho, la inexplicable actitud del presidente del desgobierno, porque el resto del gabinete van de corifeos, agradecidos por dónde están y nunca jamás soñaron.
 

En primer lugar, antes de que se me olvide, el fraudulento presidente ha tenido la desvergüenza de irse de vacaciones a gastar del presupuesto con familia política incluida, mientras el virus chino sigue emergiendo por doquier de la piel de toro, con brotes a lo largo y ancho del país. No comparto ese tópico de "que todo el mundo tiene derecho a descansar". Pues no, en este caso no. Si el que nos desgobierna y su desgobierno se quiere ir de vacaciones, dimite y vacaciona lo que le venga en gana.

Un presidente, con un país infectado, creciendo la infección exponencialmente, con la economía nacional quebrada y mucho más que lo estará, con las fronteras aéreas abiertas alegremente a todo aquel que consciente o no, infectado o no quiera visitarnos, con las fronteras marítimas tres cuarto de lo mismo, recibiendo pateras con personas infectadas, con los centros de acogida desbordados, de los que se escapan y despliegan por todo el país, contagiando a diestro y siniestro, este sujeto se va de vacaciones.

Este sujeto, una vez que se hartó de tenernos recluidos, hizo plis plas y le pasó todo el "muerto" -perdón por la expresión en las circunstancias actuales- a las CCAA haciendo dejación de sus obligaciones, para a no tardar volver a recluirnos y echarles la culpa de la nueva ola y arremeter de forma especial contra las comunidades del PP y en especial cargarse a Ayuso, operación ya en marcha.

Los negacionistas de la pandemia no dicen otra cosa que no haya dicho ya el mentiroso Dr Simón: que las mascarillas eran más perjudiciales que no llevarlas, que el virus era como el de una leve gripe y que se infectarían dos o tres. Mentiras tras mentiras.

Por cierto, mientras estuvo decretada la alarma, taparon sus felonías e incompetencia, contradiciendose día tras día en las declaraciones del inepto Dr Simón, demorando adrede la toma de medidas sanitarias y de aprovisionamiento de todo tipo de protecciones, teniendo la cara dura de decir que todos salíamos más fuertes, con cerca de 50.000 muertos, el nº1 mundial en mortalidad de personas y sanitarios.

Estos señoritos que se dicen socialistas y comunistas tienen la desvergüenza, o quizá no sea desvergüenza sino otra cosa, de fijar la única reunión para intentar poner mínimamente de acuerdo a la tropa autonómica en las medidas a llevar a cabo ante la apertura del curso escolar, el día 27 de agosto. Cuatro días antes de que empiece el curso. ¿Qué hace y dónde se esconde la señoritinga y ágrafa ministra de educación?

Nada me gustaría más que equivocarme, pero si se opta indiscriminadamente por la apertura de colegios, cuando existen zonas en Madrid y Barcelona con tasas de infección de 1 cada 25 hab, creciendo exponencialmente, nos arriesgamos a que de cada cuatro aulas haya al menos un alumno afectado. 25 niños aislados, veinticinco familias lo mismo y de nuevo contagios a mansalva. Se deberían tomar medidas diferenciadas según el mapa de infecciones, que ni tenemos ni se le espera, y dar libertad hasta que se vaya desactivando la pandemia a los padres para que puedan llevar o no a sus hijos a las aulas asumiendo temporalmente su instrucción, lo que contribuiría a rebajar la tasa de alumnos por clase. Y PCRs a docentes y alumnos semanales.

¿Dónde está el cumplimiento de la ley que garantice la protección de nuestras fronteras terrestres, aéreas y marítimas de entradas ilegales, sean quienes sean los que se las quieren saltar?, ¿por qué no se ordena a la Armada la protección de nuestras aguas jurisdiccionales y devuelva las pateras a su lugar de embarque?, ¿qué fines tienen aquellos que se hartan de llamar xenófobos a quienes quieren que se cumpla la ley, bajo un embustero buenismo?, ¿por qué no se acuerda con la UE desmantelar el entramado mafias-falsas ONGs que se aprovechan de seres miserables y se dice que se les acoge para ser carne barata de trabajo y pasar penalidades?, ¿acaso no hay ciudadanos españoles en situaciones muy semejantes que carecen de ayudas?

Ahora lo entiendo: todo, todo, desde que llegaron al gobierno socialistas sanchistas y luego comunistas podemitas, es un puro despropósito que según mi opinión no es posible atribuir solamente a la necedad, incompetencia e irresponsabilidad de este desgobierno y quien lo preside. Hay algo más, que se cuece a diario en los fogones del rasputín de la Moncloa, que desarrollan milimétricamente un plan ordenado por otros. Es el plan para destruir España y los valores que ha encarnado y todavía encarnaba España en Europa e Hispanoamérica.

No es posible hacerlo todo tan mal, repito, si no es aposta. La pandemia es la primera ojiva viral en esta guerra de exterminio de personas y valores, a la que seguirán otras. A ésta, le seguirá la pandemia del hambre, de la falta de trabajo, de la falta de medios sanitarios. Porque, no nos equivoquemos, ésta no es una crisis al uso, ni nada parecido a la de 2008, como tampoco al terrible crack del 29. La finalidad de esta crisis y las que vengan es diezmarnos y esclavizar nuestras conciencias, creencias y libertad. En ello está adrede este desgobierno traidor y prevaricador, como poco.

Quienes manejan los hilos del mundo de lo siniestro y de lo oscuro van en serio y han decidido dar el paso definitivo. Muchos gobiernos de Europa -no todos- y del mundo son sus marionetas y el nuestro, su primer lacayo. Mientras, el presidente vacaciona y el centroderechita del consenso progre, como Nerón, tocando la lira mientras Roma (España) se quema.