La Sociedad Europea de Oncología Médica organizó un congreso virtual. Obtuvieron datos de 356 centros, entre ellos hospitales españoles. El estudio muestra que casi el 37% de los tratamientos oncológicos se han detenido. Además el 60,9% de los centros de oncología médica redujeron su actividad durante los meses cruciales de la falsa pandemia - marzo y abril: gerontocidio de Estado, recuerden - , lo que se trocó en la cancelación o retraso de las cirugías en el 44% de los centros, la quimioterapia en el 25% y la radioterapia en el 17%.

Gases y falta de hierro

La última. Interminable y doloroso suma y sigue. Se llamaba Leonor Gil García. Palentina y madre de familia fallecida recientemente de cáncer de colon con metástasis, después de contender durante meses por una cita médica presencial. Ante las primeras dolencias estomacales, mediante atención telefónica, los batas blancas llegaron a decirle en dos ocasiones que “eran gases, que tomase Aerored”. Sic.

La familia, mientras, intentó acudir a una consulta en pleno y primaveral secuestro domiciliario. Sin conseguirlo. Los matasanos argumentaban la continuidad del dolor a la falta de hierro.

Crimen y ¿castigo?

Desde entonces un auténtico tormento, decenas de llamadas en busca de una cita presencial no concedida mientras los días transcurrían y los dolores perduraban. Y la muerte llegó. Sin ser atendida Leonor, obvio. Su hijo lo tiene claro: negligencia. Yo lo veo de otra manera: crimen.

Y cada vez son más casos. Punta del iceberg. Cánceres y más allá. El amigo Bakken y yo lo tenemos razonablemente claro: no son médicos, son sádicos. Además, sádicos con recochineo: indelebles coreografías en TikTok. Y con la falsa pandemia, se lo están poniendo a huevo: sádica tiranía de los psicópatas batas blancas. En fin.