ENTREVISTA A UNA MADRE QUE PERTENECE A UNA PLATAFORMA DE PADRES QUE DESEAN PROTEGER A SUS HIJOS DE LA PANDEMIA, Y TAMBIÉN A LOS CONVIVIENTES FAMILIARES

Estoy, solidariamente, en una plataforma de padres que reivindican su derecho a proteger a sus hijos, y, de paso, al núcleo familiar. Parece una obviedad que una de las fundamentales atribuciones legitimadas por las convenciones de Derechos Humanos y las de los Derechos del niño, sea el tomar las decisiones adecuadas, proporcionales y oportunas para proteger a la prole. Es así desde el nacimiento de los tiempos. Solamente interrumpida esa ejecutoria con el advenimiento de los regímenes comunistas que consideran a los niños un engranaje del Estado y que roban los niños a los padres para encomendarlos a la misión del Sistema que es totalitaria y un fin en sí mismo; y que enajena todos los demás principios de la dignidad humana.

Yo no tengo hijos en edad escolar, pero soy abuelo, y, sobre todo, pedagogo. Y conozco bien los derechos del niño. Los poderes tienden a  subyugar el principio II de la Declaración Universal de los Derechos del Niño de 1959, que establece que el Superior Interés del Niño está por encima de los gobiernos y de los poderes públicos, cualquiera que sea su naturaleza y origen. Y que la protección de ese Interés, primigenio entre los más relevantes de naturaleza humana, corresponde a los padres en primera instancia. Y los Estados son agentes subsidiarios para suplir a la familia cuando ésta no acomete su función o la pervierte, protegiendo con su acción y determinación esos intereses primigenios por la especificidad de indefensión que tienen los menores de edad.

Quiero recoger el testimonio de una madre que representa con su determinación el sentir de muchas familias agobiadas y embargadas por la situación.

Se llama Eva Palacio, y vive en Vizcaya, una provincia de la Comunidad Autónoma Vasca cuyo gobierno social-nacionalista, se une al paradigma de intervención supletoria de los padres en esa visión totalitaria que considera a los niños propiedad del Estado, tal como afirmó Celáa, la ministra, ante una convención de padres diciendo que los hijos no son propiedad de sus padres. ¿Y del Estado si?

Eva:

                Vosotros, como padres (no digo también madres pues me parece una estupidez dividir el término en dos géneros cuando todos sabemos que en el mismo se incluyen las dos naturalezas), pedís poder eludir la obligación de escolarizar a vuestros hijos mientras dure la pandemia y exista riesgo de contagio, tal como afirman las instituciones alarmando a la población. ¿Cuáles son vuestras razones para oponeros a llevar a vuestros hijos a la escuela? 

  La razón principal es el peligro al que exponemos a la familia, ya que mi enfermedad crónica pulmonar y la de Aratz, agravaría las consecuencias de un contagio por el virus. Sabemos que  los niños son afectados en menor medida, pero una vez contagiados, seria tarde para la familia.  

¿Cuál es la respuesta de la Administración Educativa a vuestra negativa?

 De momento de la administración no hay respuesta. Ni para bien, ni para mal. Afirman que lo están estudiando. Esperemos que tomen una decisión antes de que acabe el curso.

¿Habéis consultado con abogados para aseguraros de que estáis amparados por el Derecho?  ¿O estáis en situación de precariedad?

Sí, es de las primeras decisiones que tomamos. De todas formas, creemos que, de no estar amparados por ninguna ley, haríamos lo mismo, proteger a nuestro hijo y nuestra familia. 

Supongo que vosotros respetáis el derecho de otros padres a tomar la determinación contraria, es decir, demandar el servicio público de educación, pese a los riesgos inmanentes.

Como colectivo, ¿os habéis planteado alguna acción en el supuesto de que la Administración decida sancionaros?

Entre los padres con los que tenemos contacto, ya hay algunos que han puesto en marcha acciones judiciales, algunas conjuntas, nosotros estamos pensándolo.

Como colectivo, es pronto, ten en cuenta que no se ha llegado al punto de recibir sanciones de ningún tipo, pero está claro que no se tardaría mucho en preparar una respuesta.    

Parece ser que, según la Abogacía del Estado, no caben las sanciones si los padres o tutores justifican su razón objetiva para no llevar a sus hijos al Colegio. ¿Entre esas razones, cuáles consideráis las más contundentes por la vía del Derecho?

La más importante es la salud y por lo tanto la vida del chaval, por el alto riesgo de algunas patologías en los niños. Para nosotros, también es importante el alto riesgo de contagio a familiares, con patologías previas que agraven la enfermedad con el peor de los resultados, el núcleo familiar.

Si quieres decir alguna otra cosa, puedes hacerlo. Muchas gracias.

Tenemos conocimiento por otras madres de  que se están dando positivos en las clases y no lo comunican a las familias ni alumnos de ese aula, los padres están llevando a los niños al colegio sin saber si hay positivos en sus clases, esto es…ya de una gravedad extrema.

Esta situación tiene, que darse a conocer, basta ya de mentiras y ocultar la realidad. Están jugando con nosotros y nuestras familias y luego los irresponsables según ellos, somos nosotros, las familias que hemos tomado la decisión de no llevar a nuestros hijos al colegio, asumiendo con valentía nuestras decisiones.

No queremos responsabilizar a nadie  de esta pandemia pero la realidad es que esta aquí y la sociedad debe defender a los más vulnerables, si no lo hace ,  las consecuencias pueden ser nefastas para mucha gente.