Llegan las lluvias y poco a poco el tan esperado calor, pero con el cambio de estación también llega una indeseable visita: los mosquitos. Si tienes una casa de campo o en la playa, seguro ya estás notando su presencia. Si vives en la ciudad, el impacto posiblemente es menor, sin embargo, pueden ser muy molestos.

Desde hace tiempo se popularizaron varias soluciones como los aparatos y brazaletes ultrasónicos para repeler a los mosquitos. La verdad es que estas opciones tienen una reputación bastante dudosa por no estar comprobada su eficacia.

Otra solución común son los espirales de piretrina. Al inicio son más eficaces, pero en cuanto sube el humo hacia el techo, se pierde un poco su efecto ya que los mosquitos suelen permanecer en la parte baja de la habitación. Además, han sido criticados porque pueden ser tóxicos si se usan muy a menudo.

Ante esta realidad, muchas personas prefieren buscar soluciones naturales más simples para evitar las incómodas picadas de mosquitos, en especial las de los géneros que  transmiten enfermedades.

Si eres una de esas personas, aquí te traemos 3 propuestas para que logres espantar a los mosquitos de tu hogar.

 

1- Repelentes naturales

 El uso de repelente para insectos es muy práctico, en especial si visitas lugares tropicales con más densidad de mosquitos y géneros más peligrosos. Las lociones y aerosoles con DEET son muy populares, pero este es un compuesto fuerte y lo ideal es evitar su uso contínuo.

Así que si buscas una opción para usar en el día a día en casa, o en las noches en las que los mosquitos no te dejan dormir, puedes probar repelentes naturales con aceites esenciales.

Incluso puedes preparar el repelente en casa usando como base aceite de coco o vinagre de manzana y luego añadir aceite esencial de citronela, cedro o eucalipto. Ten en cuenta que el efecto de estos repelentes dura menos tiempo que el de una loción con DEET, por lo que deberás aplicarlos en tu piel con más frecuencia.

 

2- Mallas anti-insectos y mosquiteras

 Las mosquiteras son grandes aliadas de la lucha contra los insectos caseros. Existen muchos modelos a medida para ventanas de pared y de techo, puertas y bastidores. Además de las clásicas mosquiteras de techo para cubrir la cama.

La gran ventaja de las mallas anti-insectos es que en los meses más cálidos puedes dejar las ventanas y puertas abiertas para que corra el aire.

Eso sí, si tienes mosquiteras viejas, revísalas bien para asegurarte de que no tienen rasgaduras o agujeros. Reparar una tela mosquitera no es difícil, puedes pegar un parche o coser un trozo de mosquitera encima. Pero si está muy desgastada, lo mejor es cambiarla. En ese caso, no tienes que renovar el marco, solo tienes que invertir en una tela nueva.

 

3- Los ventiladores

Otra solución eficaz y barata. Los únicos contra son: 

  • El ruido del ventilador en la noche: cuestión que puedes solucionar invirtiendo en un modelo silencioso.
  • Los resfriados: muchas personas son sensibles a las corrientes de aire y se resfrían al dormir con el ventilador o el aire acondicionado encendidos. En esos casos, una opción es colocar los ventiladores apuntando en una dirección que no incida directamente en la persona y encenderlos un rato antes de entrar en la habitación para que ya hayan ventilado la estancia y ahuyentado a los mosquitos.