La crisis social y económica, resultado del COVID-19, es innegable que está afectando a todos los sectores productivos y generadores de riqueza y prosperidad en España. Pero lo está haciendo de una forma mucho más radical y dramática con el de la hostelería, nuestra principal fuente de ingresos junto con el turismo, el ocio y el descanso.

Desde este Digital estamos vocacionalmente comprometidos con la regeneración de España, con el bienestar económico, cultural y religioso de sus municipios y familias, y con el bienestar de las pequeñas y medianas empresas familiares que sostienen materialmente el entramado social de España.

Es por este motivo que hemos querido dar inicio a una serie de artículos, enfocados en estas pequeñas y medianas empresas (fundamentalmente del sector de la hostelería, pero no sólo) que lo están pasando con mucha dificultad y sacrificios, sacrificios económicos, sin duda, pero también familiares y personales; empresas y familias a las que les esperan tiempos críticos y difíciles, y a las que nosotros tenemos el deber patriótico de apoyar en la medida de nuestras posibilidades. Hemos querido empezar con una de esas empresas familiares que es referencia en la ciudad de Valencia: Casa Pepe Pica.

Se encuentra ubicada en un lugar privilegiado, en la hermosa y amplia Plaza de Nápoles y Sicilia (aunque su Dirección sea C/ Palau, 15 bajo) lena de naranjos y con una fuente de estilo mozárabe, está en pleno centro de la ciudad de Valencia, junto a la austera y sobria, y a la vez bellísima, Iglesia de San Juan del Hospital, sede de la Orden Cruzada de San Juan del Hospital (del S.XIII y primera iglesia tras la Reconquista en 1238 d. C, junto a las Iglesias de la Orden de El Temple y la Iglesia Castrense de Santo Domingo Guzmán, ambas a unos 10 minutos hacia el Este y Oeste, a orillas del Jardín del antiguo Río Turia). La Plaza de Nápoles y Sicilia en línea recta está a unos 5 minutos paseando del antiguo cauce del Río Turia, ahora un precioso jardín. Como edificios emblemáticos junto a Casa Pepe Pica también se encuentran el Palacio Arzobispal (residencia del arzobispo de Valencia y lugar de administración de los asuntos eclesiales de esta archidiócesis) la Catedral de Valencia (de una hermosura y luminosidad propias del Mediterráneo y del arte napolitano del S.XV, aunque el origen de la Catedral se remonta al S.V) y la Basílica de la Virgen de los Desamparados, sin olvidar los edificios que fueron residencia de los Borgia y que ahora son sede del Gobierno Autonómico y de Las Cortes Valencianas.

Siendo importante lo que acabamos de mostrar, y que hemos podido visualizar respecto a la hermosa y privilegiada ubicación de Casa Pepe Pica, mucho más importante es lo principal de una Casa o Restaurante: La Cocina, El Plato, La Cuchara y El Tenedor. La calidad del producto, la frescura, la limpieza, y la forma de cocinarlo y presentarlo no están directamente relacionados con la ubicación del lugar, ni siquiera con que el propio lugar sea lindo, sino con la cabeza y mano que dirige y administra esa casa, y es en este momento que aparece en su justo lugar el nombre de su propietaria, Marialin Martínez.

Siendo una mujer joven, aunque no en el ámbito de la empresa pues cuenta con amplia formación, experiencia e inteligencia adquirida, no se ha dejado llevar por las modernidades excéntricas que algunos lugares (siguiendo las modas impuestas por determinados grupos desde el extranjero) han adoptado, quedando así limitados en su tipo de cliente y amplitud del producto de mercado.

Casa Pepe Pica es un lugar atractivo, moderno y luminoso que sigue incluyendo, por voluntad expresa de su propietaria, platos tradicionales, elaborados al estilo doméstico o casero, platos de cuchara cuando el tiempo lo acompaña… y sobre todo platos nutritivos y refrescantes; recordemos que estamos en la luminosa y calurosa Valencia.

La Cocina de Casa Pepe Pica no sólo cuenta con platos para menú, platos combinados y platos únicos, sino también tapas de todo tipo siendo el producto, también en el caso de la tapa, un producto abundante, fresco y de calidad, evitando los congelados, los refritos y los precocinados, así como los productos muy adobados o muy especiados propios de los asiáticos, paquistaníes y turcos. Cocina tradicional, moderna y sana que llene el estómago y reconforte el alma, y apta para todos los bolsillos.

Como conclusión, volviendo al párrafo inicial relativo a la crisis, Casa Pepe Pica y su propietaria Marialin Martínez están saliendo, Dios mediante, y junto a su familia, de la crisis provocada por el llamado COVID-19. Las crisis, en ocasiones, no son exclusivas de un solo ámbito vital, y junto con el golpe profesional o material puede darse un golpe familiar y personal más profundo e intenso. Este tipo de pruebas más duras, Dios las permite a los que más quiere por algún motivo, tal y como la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia Enseñan siempre. Quiere Despertarles, mostrarles el mejor Camino y reorientarles hacia las cosas de Arriba, para que su vida y negocios temporales estén enfocados hacia las cosas eternas y “por Causa del Reino de los Cielos”. Siempre, ante las pérdidas materiales y personales, Dios que es nuestro Padre, pone ante nosotros nuevas oportunidades y formas de progreso profesional y material, así como pone ante nosotros a las personas apropiadas para esta nueva etapa que Él Quiere para nosotros. En esa nueva etapa estamos…

Habiendo sido este mi primer artículo gastronómico espero que el lector sea comprensivo con la carencia de términos técnicos y profesionales, y que durante este verano (que debe ser especial en el apoyo del turismo local y nacional) podamos vernos, Dios mediante, en este hermoso lugar, conversar y compartir sus platos en la buena compañía de su propietaria y del resto de su familia.