Sea por la razón que sea, la cosa es que esta tarta de queso y café sin horno ha sido la protagonista de varias de nuestras sobremesas este verano. Tiene el punto justo de dulzor. El cacao en polvo y el café le aportan un ligero toque de amargor que resulta delicioso y muy equilibrado. Te mostramos, en vídeo, cómo hacer esta tarta que tantas alegrías nos está dando.

INGREDIENTES

  • Galletas tipo María (para la base) 100 g
  • Mantequilla (para la base) 75 g
  • Cacao en polvo (para la base) 5 g
  • Nata líquida para montar 125 g
  • Yogur natural 125 g
  • Queso crema de untar 175
  • Azúcar 60 g
  • Café soluble 5 g
  • Gelatina en polvo 8 g
  • Agua 50 ml
  • Nata líquida para montar (para decorar) 150 g
  • Azúcar glasé (para decorar) 10 g
  • Cacao en polvo (para decorar)

PREPARACION

Trituramos las galletas. Añadimos la mantequilla, previamente fundida, junto con el cacao en polvo. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea y con ella forramos la base y laterales de un molde desmoldable de 18 cm.

Montamos la nata, que habrá de estar bien fría, y reservamos en la nevera. Batimos el queso con el azúcar, añadimos el yogur y también el café soluble. Removemos para homogeneizar.

Mezclamos la gelatina en polvo con el agua, removiendo para que se hidrate bien. En caso de resistirse y si fuera necesario, le podríamos dar un golpe de calor en el microondas y seguir removiendo.

Mezclamos la gelatina hidratada con la mezcla de queso, poco a poco para que no se formen grumos. Incorporamos la nata montada que tenemos reservada y removemos suavemente. Vertemos la mezcla en el interior del molde, nivelamos la superficie y guardamos en la nevera hasta que cuaje (unas 4 horas, mejor toda la noche).

En el momento de servir preparamos la decoración. Para ello montamos la nata (recordad, bien fría) con unas varillas y añadimos el azúcar glasé. Introducimos en una manga pastelera con boquilla de estrella y decoramos. Espolvoreamos la superficie con cacao molido y ¡a la mesa!.