Los niveles de polen dependen, sobre todo, de la emisión de las plantas en su periodo de polinización y de las condiciones meteorológicas. La lluvia de forma continua en primavera “lava” la atmósfera y reduce la concentración de polen, pero si es intensa, breve en el tiempo y de alto contenido eléctrico, puede aumentar la concentración de granos de polen y de alérgenos de forma puntual y local. El viento moviliza y reflota el polen y facilita la penetración por las vías respiratorias.

El polen de las plantas puede ocasionar la aparición de procesos alérgicos de diferente gravedad entre la población hipersensible, llegando en determinados casos a producir crisis asmáticas, por lo que el conocimiento de los niveles de polen en cada momento es de gran interés desde el punto de vista de Salud Pública.

Consejos para alérgicos

La persona alérgica debe conocer el tipo del polen al que es alérgico, los periodos del año de polinización, los niveles, y si es posible, la predicción de los tipos polínicos. También debe seguir la medicación según las pautas prescritas por el médico, y en todo caso evitar el contacto con las mucosas de la boca, nariz y ojos, empleando gafas de sol y mascarillas en el exterior y reduciendo la exposición ambiental los días de niveles altos.

Asimismo, se recuerda que los fármacos antihistamínicos pueden producir somnolencia y disminución de la atención, lo que debe tenerse muy en cuenta a la hora de conducir y realizar otras actividades que requieran concentración. Se recomienda viajar en coche con las ventanillas cerradas y evitar, si es posible, desplazamientos en moto o bicicleta.

En los domicilios, se aconseja utilizar el aspirador y bayetas húmedas para limpiar el polvo y evitar la proliferación de ácaros, y emplear filtros de polen en el aire acondicionado de viviendas y también de los vehículos.

Además del polen, hay otras partículas de origen biológico en el aire, como son los vilanos de los chopos, álamos y plátanos de paseo (son las semillas, semillas que son arrastradas por el viento) que no producen reacciones alérgicas, pero sí pueden causar molestias.