La colchicina es un fármaco antiinflamatorio, eficaz y seguro utilizado comúnmente para el tratamiento de la pericarditis y la gota. Teniendo en cuenta la inflamación asociada a la COVID y el mecanismo de acción de la colchicina, este fármaco también podría ser de ayuda para el tratamiento de los pacientes con neumonía producida por coronavirus. En concreto, el estudio Col-VID cuyo investigador principal es el cardiólogo del centro Alberto Cecconi y que se está realizando en 240 pacientes, pretende determinar si el uso de colchicina, en pacientes hospitalizados por neumonía por coronavirus y con datos de hiperinflamación, reduce el inicio de ventilación no invasiva (CPAP/BiPAP), su ingreso en UCI, el inicio de ventilación invasiva e incluso el riesgo de muerte.

El estudio nace de la colaboración de los servicios de Cardiología, Medicina Interna, Neumología, Inmunología y Análisis Clínicos del Hospital Universitario de La Princesa y está financiado por la Dirección de Investigación de la consejería de sanidad de la Comunidad de Madrid. Además, participan como centros colaboradores los hospitales universitarios Gregorio Marañón y Fundación Jiménez Díaz en Madrid y el Hospital Universitario de Cabueñes en Gijón.

Según declaraciones de Cecconi  al periódico El País, la colchicina lleva siglos utilizándose en medicina, pero no deja de sorprender. Es un fármaco derivado  del azafrán silvestre que ha sido rescatado de la antigüedad. Ya en un papiro egipcio de hace 3500 años se reconocía como un potente antiinflamatorio. Más tarde, el médico bizantino Alejandro de Trales sobre el año 600 lo utilizaba para sus pacientes frente a los ataques de gota,  y en la actualidad es un fármaco de referencia en el tratamiento de la artritis. De las conclusiones de  estudios como el del Hospital de la Princesa llevados a cabo con este viejo y conocido fármaco, se desprenderá si la colchicina puede formar parte del arsenal terapeútico para combatir el covid-19.