Cierren los ojos. Imaginen ese momento mágico del día. Su sabor. Dulce… ¿verdad? Ahora imaginen la forma más rápida y cómoda de obtenerlo. La respuesta es sencilla: Tigoùt. Pequeño gusto en francés. Alta pastelería en capsulas, recién horneada y en cualquier sitio.

Si, si, como el café, en capsula. El futuro de la repostería a la carta ya está aquí, y Madrid se ha convertido en el epicentro, plataforma de lanzamiento a nivel mundial. De la mano de Rodrigo Córdoba y su equipo familia, que hace realidad, en un instante, el sueño ansiado de convertirse en un verdadero pastelero con solo apretar un botón.

Una innovadora, única y revolucionaria idea de esta start up argentina, pionera, que surge un día, tras un cierre empresarial y la complicidad de cocinar en familia muchas horas, y dar valor añadido al mercado y a esa mítica frase del renovarse o morir.

“Porque no acompañar ese momento de relax del café, con un postre de calidad, mientras leemos, miramos una serie en la televisión, con un  producto digno de un hotel de 5 estrellas a cualquier hora del día”. Señala el artífice y promotor de este singular gadget.

Ese momento de inspiración creativa es el que se ha materializado ahora gracias a este pequeño y atractivo dispositivo, fácil de ubicar, gracias a su reducido tamaño, inoloro y sin apenas ruido.

Un  proyecto que aterriza ahora en nuestro país, que ve la luz tras varios años de estudio e investigación, a veces frustrada. Al igual que la carta de recetas, avalada por los firmes criterios de grandes gurús de la pastelería más top a nivel mundial.

Así, en abril de 2019 nace una primera versión (T2) que tras validar el concepto, llega ahora mejorada (T3) con el apoyo desarrollo tecnológico de una empresa alemana.  Las recetas se suben automáticamente a la Nube y se actualizan para cada mercado específico de consumo.   

En la actualidad, podemos encontrar seis variedades, seis, de un amplio abanico de posibilidades que se ha ido poco a poco descartando para dar la máxima calidad al potencial cliente.  “Hemos probado mucho para dar con las preferidas del público”, reconoce el emprendedor.

El bocado exacto, 35 grms. Ni más ni menos. Elaboradas con las mejores materias primas, y congelada, para preservar al máximo toda su calidad.

Una experiencia única. Una explosión de placer. Un verdadero capricho. En tu casa, en la oficina o en cualquier establecimiento de hostelería, solo o con amigos ya puedes acompañar ese momento ideal con un cremosos y delicioso Dark Explosión, coulant de chocolate negro belga o blanco, White Blend. Un reversionado Guilty Caramel, con corazón de dulce de leche.  El clásico scon inglés de las cinco, British Soul, con su crujiente corteza y tierno interior. O expresar tu creatividad con el Dark Pleasure con sus divertidas pepitas de chocolate y nueces. Pero si prefieres algo salado también se puede, como el Chessy Bonb, con dos variedades de queso, tierno, fundente, porque este dispositivo te permite, de dos en dos, y en apenas unos minutos (4 -12) esta posibilidad gracias al preajuste, automático, de su temperatura, para que puedas disfrutar de estos min pastelitos en un santiamén.

En esta primera fase de posicionamiento comercial, con unas condiciones excepcionales de venta y bonificación de capsulas para poder disfrutar de la experiencia total de consumo,  se prevén también nuevas acciones de difusión, con presentaciones a modo de pequeños show e influencers. Madrid ha sido la ciudad hermana escogida no solo por el idioma y gustos afines, sino como puerta de bautismo, segura, a nivel desarrollo europeo.

Despreocúpate de todo y conviértete por unos instantes en un auténtico pastry chef con este singular artículo de gran pastelería recién horneada que, sin duda, hará las delicias y dejará con la boca abierta a los que te rodean.  Con nuevas creaciones dulces o saladas, sin gluten, que harán aumentar la experiencia y situaciones de consumo.  

Pastelería en capsulas. ¿Impensable, no? Parece ciencia ficción, pero no lo es. Recuerde, pequeño gusto en francés, ahora en castellano. La idea es suya, el placer de disfrutarlo ahora es nuestro. Está muy bueno, doy fe.

César Serna