Gracias a la conexión mundial que nos ha brindado el internet, hoy en día tenemos a nuestro alcance productos que antes era prácticamente imposible conseguir. Por ejemplo, puedes conseguir una amplia variedad de marihuana CBD en tiendas online. Y, por si fuera poco, te hacen el envío anónimo, de modo que nadie se entera de qué compraste. Es una de las muchas ventajas de vivir en estos tiempos.

Hoy vamos a hablar de un producto hecho a base de marihuana (cannabis indica, para ser más exactos).

La ansiedad es, desafortunadamente, un problema que nos afecta a todos en estos tiempos modernos. No hay cura para la ansiedad, pues esta es una respuesta natural de nuestro cuerpo -y mente- a adversidades, dificultades, y obstáculos. Y todos nosotros tarde o temprano, en mayor o menor grado, nos enfrentamos a alguna de estas cosas en nuestras vidas.

Suele decirse que la ansiedad, especialmente la más severa, se ve exacerbada por un círculo vicioso. El estrés, que es nuestra reacción inmediata a problemas que son, también, inmediatos, nos ocasiona ansiedad. Esta ansiedad se manifiesta en malestar físico, tensión muscular, mayor frecuencia cardíaca. Después de haber lidiado con la fuente de nuestro estrés, los síntomas de la ansiedad todavía están ahí. Estos malestares pueden a su vez causar estrés, lo que causa más ansiedad todavía.

Y aquí es cuando entra el aceite de CBD. El aceite de CBD es extraído de la planta Cannabis Indica. Y cuando decimos la planta, es toda: Tanto las flores como el tallo tienen valioso CBD que, fumado, estaría siendo malgastado o desaprovechado completamente.

¿Qué es el CBD?

Para entender mejor el CBD, vamos a repasar qué es exactamente.

Lo primero que te preguntas al escuchar CBD es “¿Qué significa CBD?” Bueno, no es más que una abreviación o acrónimo de Cannabidiol. Y el Cannabidiol es sólo uno de los más de cien compuestos químicos únicos en la planta de Cannabis: Los Cannabinoides.

El CBD es, por lo menos hasta la fecha, el Cannabinoide con más potencial medicinal de todos. Entre otros Cannabinoides famosos está el THC (tetrahidrocannabinol) que es encontrado en la planta Cannabis Sativa, y el cannabinol que es un compuesto químico de naturaleza psicoactiva moderada.

Pero entre todos estos, el CBD y el THC son definitivamente los más famosos. El THC es más popular entre aquellos que buscan un efecto recreacional, mientras que el CBD se usa de manera terapéutica para muchas condiciones y también como ingrediente para mejorar la salud de aquellos que ya están sanos, aumentar rendimiento físico, mejorar la concentración, entre otros usos.

El CBD funciona como un relajante; Calma y seda a la persona. Además, aumenta la circulación y funciona como un potente relajante muscular. Pero uno de los efectos más deseados del CBD es el analgésico: El CBD actúa bloqueando ciertos receptores y así evitando que las señales de dolor lleguen al cerebro- por lo menos parcialmente. El CBD como alternativa a otros medicamentos para aliviar el dolor es muy valioso ya que es muy efectivo y no es peligroso ni adictivo como lo son muchos otros analgésicos.

La manera más efectiva de usar el CBD para tratar condiciones médicas, como dolor crónico, cinetosis o epilepsia es a través del aceite de cannabis. No existe sustancia que contenga concentración más alta, lo que lo hace el método más eficaz hoy en día. El aceite de cannabis (o aceite de CBD) se coloca directamente sobre la lengua y se ingiere de esta manera.

También existen otras maneras de consumir CBD: Fumar marihuana es la manera más común en que la gente fuma marihuana, especialmente híbridos de Indica y Sativa, ya que fumado también se aprovecha bastante. El CBD también se usa como ingrediente en algunos productos cosméticos como cremas y también en alimentos como barras de cereales, café en lata, bebidas energéticas, y muchas más.

Usando el aceite de CBD

Usar el aceite de CBD es bastante simple. Cada frasco viene con un gotero, así que es muy fácil medir la dosis que necesitas tomar. Ahora veamos cómo averiguar tu dosis y con qué frecuencia has de tomar el CBD.

Comienza aplicando una gota en tu lengua una sola vez al día. Observa el efecto que te produce, mídelo sobretodo por la relajación muscular que te provoca el CBD. Si te parece muy poco -o directamente no sientes nada- añade una gota a tu dosis. Repite este proceso hasta que encuentres una dosis que te funcione.

Toma CBD cuantas veces necesites al día. Un buen estándar es entre dos y tres veces al día, aunque hay gente que toma una sola vez al día de la misma manera que hay gente que toma más de cinco veces al día.

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