Nadie puede dudar que España sea un gran país, pero nunca en cuarenta y cinco años de democracia ha estado tan mal como está ahora, no solo porque es la primera pandemia de la historia de la humanidad que se ha extendido de forma global. Todos hemos sido golpeados. Aunque no todos sufrimos el golpe con la misma fuerza.

Nadie tiene un Gobierno tan numeroso e incompetente como el que tenemos en España, como lo demuestran todas las estadísticas internacionales. Todos los records del mundo de mentiras y despropósitos los han batido en estos últimos meses, con  “expertos” ficticios de la pandemia. Recorriendo la senda del atolladero de la mentira dominguera, en vez de buscar el camino que nos lleve al conocimiento de la verdad y de los muertos. ¿Acaso la verdad puede quedar oculta por una falsedad utilitaria? A lo mejor no saben que la mentira es una perversión de la dignidad del hombre. Puede ser que tampoco sepan lo que es tener dignidad.

¡No hablemos más del virus! Ya sabemos que esta por cualquier parte, pero también sabemos que el miedo, la zozobra, la angustia son armas de destrucción masiva. Y la sociedad está perdiendo la paciencia. No hay paz sin paciencia, ahora estamos viviendo momentos de angustia.

El Gobierno de España está seguro de que nadie estará totalmente seguro hasta que el mundo este seguro (palabro resultante de un juego lingüístico salido de mezclar las palabras del “sabio” doctor Sánchez y las del cómico Antonio Ozores) por lo que tiene de insulto, a la inteligencia del votante español.

No se puede esperar otra cosa de un mandatario que tiene inventada y programada una vacuna contra el coronavirus. ¡Él ha sido el inventor! Pero no olvidemos lo que le han dicho al Dr. Sánchez los empresarios globales dueños de mejunjes de vacunas; como son, Soros, Bill Gates y alguno más. Las vacunas serán obligatorias y a buen precio, para eso vamos a controlar a la población.

Solo un juez podría obligarnos a suspender nuestras vidas con los inventos de los amigos del falso doctor Sánchez. De voluntarios nada, el sanchismo dispone de la Ley de Bases de Sanidad Nacional de 1944, firmada por el General Franco, (del que tanto se acuerdan) y que todavía está en vigor. Con esta Ley este múltiple Gobierno reorganizara la salud pública y el fortalecimiento y control de los ciudadanos, así como el mejoramiento físico (no mental) del pueblo español…