• Vilano recibe 7 de los galardones más prestigiosos del sector vitivinícola a nivel internacional: 4 medallas Gran Oro y 3 Oro, de Gilbert & Gaillard en Francia y G100 en China
  • El famoso enólogo norteamericano de más referencia en este momento, James Suckling, dice de la cosecha 2015 que es “Equilibrada elegancia en boca. Lo tiene todo”
  • La guía de vinos francesa Gilbert & Gaillard es una referencia esencial para profesionales y amantes del vino de todo el mundo
  • G100 es el reconocimiento vitivinícola más prestigioso en China

Valladolid, 8 de septiembre de 2021.- La bodega Vilano se enorgullece de contar que algunos de sus vinos han sido reconocidos con algunos de los premios más reconocidos y exigentes a nivel mundial.

Los vinos La Baraja y Vilano Reserva y La Baraja y Terra Incógnita, han conseguido los reconocimientos Doble Oro y Gran Oro, respectivamente en los concursos Gilbert & Gaillard en Francia y G100 en China.  Además, Vilano Crianza, Vilano Black y Vilano Roble han obtenido medallas de oro en la valoración de la prestigiosa publicación francesa.

Se trata, en total, de siete importantes galardones que sitúan La Baraja, Vilano Reserva, Vilano Black y Terra Incógnita entre los vinos más valorados por los mejores someliers y a la marca Vilano al frente de la élite de La Ribera del Duero, junto a otras grandes e históricas bodegas de renombre. 

El famoso enólogo norteamericano de más referencia en este momento, James Suckling, dice de la cosecha 2015 que es “Equilibrada elegancia en boca. Lo tiene todo” y el enólogo doctor José Carlos Álvarez Ramos (iniciador del proyecto La Baraja en el año 2015, junto con Desiderio Sastre), lo califica como “un vino único, cosmopolita y moderno sin dejar de expresar el potencial de la uva Tempranillo, Cabernet y Merlot. Es un vino potente pero cargado de sensibilidad, intenso en nariz complejo y con una boca golosa y de final largo”.

Los concursos:

Gilbert & Gaillard:  con sede en Francia, se trata de uno de los concursos de referencia más importantes y prestigiosos del mundo del vino a nivel profesional, en el que participan algunas de las bodegas con más renombre del panorama vitivinícola mundial.

G100: sin duda la cita más exigente del mundo del vino en China, donde tan sólo un 0,7% de los vinos participantes pueden presumir de haber logrado alcanzar la categoría suprema. Bodegas Vilano ha sido distinguida con ella.

Los grandes reconocidos:

La Baraja: es el vino más cosmopolita de la bodega. En su gestación se han combinado la tradición de las cepas centenarias de tinta fina del pago homónimo "La Baraja", con la modernidad del Cabernet Sauvignon y de la uva Merlot. Tiene una fermentación maloláctica de dieciocho meses en barricas de roble francés, a una temperatura constante, sin luz ni ruidos.

Vilano Reserva: Procede de una rigurosa selección de viñas de más de cincuenta años, plantadas en vaso, situadas en Pedrosa de Duero, a una altitud de cincuenta metros en suelos muy pobres, ideales para el viñedo.

Con una elaboración esmerada, realiza una fermentación durante diez días, a temperatura controlada de 28º C y maceración durante catorce días más.

Crianza de dieciocho meses en roble francés.

Terra Incógnita:  Elaborada tras la selección y vendimia manual de cepas centenarias. Fermentación durante diez días a temperatura controlada de 22º C y maceración durante catorce días más. Permanece durante veintidós meses en barricas de roble francés y doce meses en botella.

La bodega:

Vilano es el sabor de la tierra, de las uvas más selectas; el fruto de la búsqueda incesante de la excelencia. Tras ella, un equipo humano trabaja día a día para mantener viva su tradición con esfuerzo, conocimiento y pasión. La bodega mezcla las últimas técnicas de tecnología e ideas transformadoras con tradición para crear vinos únicos que están sorprendiendo a nivel internacional.

Con sus más de 250 hectáreas de viñedo en Pedrosa del Duero (Burgos), tiene una producción anual de 1,4 millones de kilos de uva de alta calidad.

El origen de bodegas Vilano es también el de Ribera del Duero. Nacida treinta años antes de la creación de la denominación en 1982, la bodega, aplicando las técnicas de viticultura tradicionales, recogiendo viñedos familiares de principios del s. XX, elaboró su primer Viña Vilano, con la intención de dejar huella.