El trabajo y el esfuerzo siempre tienen recompensa visible para los que optan por este duro y largo camino silencioso, pero a la vez gratificante. Se trata de un principio que es válido para cualquier ámbito y materia, pero mucho más si hablamos del difícil mundo de la hostelería.

Únicamente los que han estado detrás de una barra y en los fogones conocen de primera experiencia los tremendos sacrificios, no solamente económicos sino también familiares y personales que han de ofrendarse para sacar un negocio rentable y de éxito adelante con un extenso y profesional equipo de trabajadores a tu lado. Este es el ejemplo de Montes de Galicia ubicado en Madrid.

De la mano de José Espasandín, empresario y propietario gallego que ha conseguido colocar una autentica pica en Flandes para que este restaurante de barrio colocarse durante varios años consecutivos como uno de los mejores restaurantes de todo Madrid según el portal TripAdvisor, un auténtico hito y premio a un trabajo silencioso cuyo máximo beneficiario ha sido siempre el cliente. Y es que sus fieles seguidores les otorgan una puntuación que roza la perfección para sus platos y para su oferta gastronómica.

Para el coruñés Espesando, buscar la completa satisfacción del cliente es lo primordial y esencial llegando al ingenio de todo tipo de fórmulas para lograrlo y conseguirlo, y a la vista de los resultados un logro real y placentero. Si el cliente es el centro, la oferta gastronomía es el auténtico protagonista de todo evento. Una autentica tradición de comida gallega con propuestas vanguardistas y modernos lo convierten en un auténtico referente y de obligada visita para el turista y para el autóctono del barrio. Cada plato se encuentra creado y mimado hasta el último detalle, siendo capaz de no dejar nada a la improvisación. Todo un equipo de probados profesionales que buscar ayudar, orientar, servir y convertir la visita en una autentica experiencia para el paladar y el buen gusto difícil de comparar y de olvidar.

Entre toda la amplia gama de oferta gallega la podemos encontrar con una fusión moderno encontrándonos con platos como el famoso pulpo a Feira, almejas, vieiras, bacalaos, gambas, sopas de pescado y marisco, sardinas, anchoas, tartar de atún rojo, salmón en crema de arroz, chipirones encebollados, merluza, lubina salvaje, rodaballo con ajada, tataki y atún rojo, o tacos de merluza.

 

 

La realidad es que la modernidad y lo vanguardista se fusionan en este enclave gastronómicos que se ha convertido en uno de los de obligada visita para los turistas de la capital. Propuestas que alternan la tradición gallega con platos modernos y atractivos de la máxima calidad, todo ello acompañado con su largo listado de vinos para poder escoger y hacer de esta visita una grata experiencia culinaria.

Sabor,fusión,gusto

Tal es así que regularmente suelen tener menús degustación a precios asequibles con una calidad de la materia prima y del servicio de mesa suprema. El resultado para el cliente no puede ser una mayor satisfacción y prueba de ello es que día tras día, y año tras año continua en los mejores y mayores buscadores de restaurantes como uno de los principales referentes culinarios de la competitiva capital madrileña.