Las comidas y cenas navideñas suelen caracterizarse por excesos en nuestra alimentación. Este año, aunque nos enfrentemos a una Navidad llena de restricciones con motivo de la COVID-19, las limitaciones seguramente no lleguen a nuestros platos.

Las digestiones pesadas suelen ser muy frecuentes en el periodo navideño, ya que durante las celebraciones es común el consumo de platos de alto nivel calórico como alubias blancas con almejas típicas de Asturias, cochinillo o lechazo al horno propio de zonas del centro de la península, carrillera en Andalucía, "escudella i carn d´olla" en Cataluña o dulces navideños en sus distintas versiones. Este tipo de alimentos y su consumo en altas cantidades pueden afectar a nuestro aparato digestivo, propiciando digestiones pesadas y lentas que pueden producir hinchazón, dolor de estómago, ardor, reflujo gástrico, gases y sensación de estar lleno.

Además, Aquilea, la marca de productos naturales de los laboratorios Uriach, nos ofrece cinco consejos para evitar las digestiones pesadas y disfrutar de unas fiestas más saludablemente digestivas:

  1. Mantén las 5 comidas del día. Evita saltarte comidas para tener más apetito a la hora de la cena y disfrutar de la calidad, no de la cantidad.
  2. Asegura el consumo de frutas y verduras. Cremas de verduras, como el calabacín o la zanahoria, pueden ser un primer plato sano y equilibrado. También puedes apostar por las ensaladas como acompañamiento, en lugar de guarniciones fritas o excesivamente grasas. De postre, fruta cortada con una buena presentación puede ser una mejor idea que los postres dulces, ya que el azúcar puede dificultar la digestión.
  3. Come carnes y pescados magros. Son aquellas  carnes o pescados con menos de 10 gramos de grasa total por cada 100 gramos de peso.  Cocinados  a la plancha, al horno o al vapor serán una opción más saludable y evitaremos  frituras o rebozados, que aportarán un extra de grasa a los alimentos. También favoreceremos la digestión si la carne no tiene relleno, ni piel, y si evitamos las salsas muy condimentadas y grasas.
  4. Evita los atracones. Reduce el tamaño de las raciones utilizando, por ejemplo, platos más pequeños. También es aconsejable comer y beber despacio, masticando bien todos los alimentos, y hacer una pausa entre "bocado y bocado" para que aumente la sensación de saciedad y favorecer una mejor digestión.
  5. Bebe agua y regula el consumo de bebidas alcohólicas, azucaradas y gaseosas. Además, tomar un vaso de agua antes de acostarnos nos ayudará a disolver mejor los alimentos en nuestro estómago