Sectores de la Iglesia están afirmando que está bien usar una futura vacuna Covid-19 con células de bebés abortados si es la única opción para proteger a los más vulnerables.

En un artículo publicado el 30 de julio, la Conferencia Episcopal Católica de Inglaterra y Gales emitió un documento el que justifican el uso de vacunas con células de bebés que fueron abortados en los años 70, contraponiéndolo al uso de células provenientes de abortos actuales.

“Creemos que existe el deber moral de garantizar la cobertura de vacunación necesaria para la seguridad de otros”, dice el documento, titulado ‘The Catholic position on vaccination’ (La posición católica sobre la vacunación).

“La Iglesia diferencia entre las fuentes actuales no éticas de vacunas y el uso de líneas celulares que históricamente derivan de fetos abortados en la década de los 70”, señala.

¿Por qué las vidas de esos bebés que fueron abortados hace unos años valen menos que las vidas de los bebés abortados en la actualidad? Según estos sectores de la Iglesia, está justificado porque sus células ya han sido reproducidas muchas veces en los laboratorios (hoy día es posible reproducir células en laboratorios de forma indefinida). Disiento completamente. Jamás un medio ilícito y perverso puede usarse “como mal menor”.

Los obispos de Inglaterra y Gales sencillamente citaron la posición de la Pontificia Academia para la Vida, disponible en italiano (http://www.academyforlife.va/content/pav/it/the-academy/activity-academy/note-vaccini.html ) y en inglés (http://www.academyforlife.va/content/pav/en/the-academy/activity-academy/note-vaccini.html) en su página web.

Uno de los miembros de la Academia, Mónica López Barahona, fue entrevistada el 21 de junio en Radio María España sobre este tema en el programa ‘Rompiendo Moldes’ (minuto 23).

En la entrevista afirma que “entre otras líneas de investigación, existen líneas de investigación que están utilizando células fetales provenientes de abortos provocados”.

También revela que según la Organización Mundial de la Salud hay actualmente 136 proyectos para una vacuna para el Covid-19.

“De esos 136 proyectos, seis están utilizando líneas celulares fetales que provienen de abortos provocados; líneas que se establecieron en los años 80, concretamente son dos líneas celulares provenientes de dos abortos provocados y que se han utilizado en otras ocasiones para generar otras vacunas como, por ejemplo, la vacuna de la rubeola”, indica. “Dentro de estos seis proyectos de investigación que están utilizando estas líneas, hay dos que están en una fase más avanzada, es decir, que ya están en fase de ensayo clínico”.

De los 130 restantes proyectos de vacuna que no usan células de bebés abortados, hay uno que también está en ensayo clínico, concretamente, en la misma fase que uno que utiliza células fetales.

Según la Sra. Barahona, si sale una vacuna contra el Covid-19 fabricada con células de bebes abortados como único remedio hay que “denunciarlo” y “tratar por todos los medios que otras líneas de investigación lícitas se estimulen para que no impliquen partes de seres humanos inocentes”.

Sin embargo, añade que “si no existe otra alternativa, se puede usar la vacuna siempre temporalmente y siempre esperando a que esa otra línea de desarrollo sea generada con células que no provienen de fetos”.

Está diciendo que “temporalmente” podemos cooperar con el aborto, con los sacrificios de los nasciturus.

Algunos miembros recientemente nombrados de la Pontificia Academia para la Vida apoyan el aborto provocado directamente, como el rabino Avraham Steinberg quien dijo en una entrevista que un embrión no tiene “condición humana” antes de los 40 días y que después de los 40 días tiene “un cierto estado de ser humano, no un estado completo”. También Nigel Biggar, quien en el año 2012 publicó un artículo en el que indicó que “no es cierto que todos los abortos (provocados) sean equivalentes al asesinato”.

Me pregunto si los nuevos miembros de la Academia han contaminado espiritualmente y confundido moralmente a sus colegas predecesores. Conocí personalmente a uno de los antiguos miembros: mi abuela María Dolores Vila-Coro, quien falleció en 2010. Lo que defendía desde su Cátedra de Bioética y Biojurídica de la Unesco era diametralmente opuesto a todo esto (La Bioética en la encrucijada, Huérfanos biológicos, etc.).

Que irónico y triste el blanqueamiento del genocidio del aborto.

El 11 de enero de 1998, unos meses antes de que me fuera a vivir a Alemania con mi familia, la ley alemana decía que una mujer podía abortar solo si obtenía un certificado previo que decía que había pasado por un centro de asesoramiento en el que se le informaba de sus opciones, incluyendo la posibilidad de no abortar. Juan Pablo II entonces elaboró un documento en el que prohibió a los centros católicos de asesoramiento que expidieran ese certificado, ya que la mujer lo podía usar para abortar y, de hecho, eso es lo que ocurría la mayoría de las veces. Juan Pablo II seguía una línea moral estricta de cero cooperación con el aborto.

¿Habría consentido Juan Pablo II que le hubieran puesto tal vacuna contra el Covid-19? Si mañana se erradicase por completo el aborto a nivel mundial, ¿se obligaría a una mujer a abortar para beneficio de la vacuna del resto de la humanidad? ¿Pedirían aquellas mujeres recompensas o reclamarían derechos de autor por tratarse de células producidas en su cuerpo? El comercio está asegurado con los abortorios, a ver quién da carne más fresca.

¿Llegaremos a vivir en un escenario en el que se hable positivamente del abominable crimen del aborto porque “salva vidas”?  Bienvenida sea la Hermana Muerte. No hay que temerla, pero que nos pille en gracia.

¿Por qué no han inventado aún vacunas sin células de bebés abortados para aquellas que lo utilizan, como la de la Rubeola? ¿Por qué son tan indispensables estas células?

Se comenta que la Bill & Melinda Gates Foundation está promoviendo una vacuna contra el Covid-19. Curiosamente, el padre de Bill Gates fue en su día presidente de Planned Parenthood, el mayor proveedor de abortos del mundo. ¡Que gran ejemplo de amor a la vida ajena tuvo Bill de niño! Además de promover vacunas, ¿qué relación sigue teniendo Bill Gates con los abortos?

Si algún día surge una vacuna contra el Covid-19 con células de bebés abortados, no me sorprendería nada ver que otros sectores de la Iglesia se suman a éstos. Al igual que se blanqueó la Comunión en la mano, quizás ahora toque blanquear el aborto.