Pfizer, crimen

Existen decenas de informes sobre la miríada de defunciones vinculadas con válvulas cardíacas realizadas por la división Shiley de Pfizer. El número de muertos llegó a ciento veinticinco. En 1991, la FDA (la Administración de Medicamentos y Alimentos yanqui) acusó a Shiley/Pfizer de haber ocultado información sobre problemas de seguridad a los reguladores para lograr la aprobación inicial de sus válvulas. 

O en 2004. Pfizer anunció que había llegado a un acuerdo de sesenta millones de dólares por una demanda colectiva presentada por usuarios de Rezulin, un medicamento para la diabetes desarrollado por Warner-Lambert, que lo había retirado del mercado poco antes de que Pfizer adquiriera la compañía en 2000. La retirada del producto se produjo después de que decenas de pacientes murieran de insuficiencia hepática aguda causada por el medicamento.

Pfizer, más crimen

También en 2004, tras las revelaciones sobre los peligrosísimos efectos adversos del analgésico Vioxx de Merck, Pfizer retiró la publicidad televisiva de un medicamento relacionado con éste, de nombre Celebrex. Al año siguiente, Pfizer tuvo que reconocer que en un ensayo clínico de 1999 encontró que los pacientes ancianos que tomaban Celebrex tenían un riesgo muy elevado de serios problemas cardíacos.

La mayoría de las demandas contra Pfizer: casos de responsabilidad penal por productos relacionados con la terapia hormonal, vacunas infantiles, el antidepresivo Effexor, el anticonceptivo Norplant y, lo más recordable, la combinación de medicamentos dietéticos conocidos como Fen-phen, que se tuvo que retirar del mercado después de varios informes que vinculasen su uso con un daño potencialmente mortal de las válvulas cardíacas. 

Y feroces ataques al medio ambiente

Innúmeros vertidos de desechos industriales en su planta en Groton, Connecticut, en Long Island Sound. Pfizer se desprendió de alrededor de 3,78 millones de litros de desechos extremadamente tóxicos cada año. O en 1991, Pfizer acordó pagar 3, 1 millones de dólares por contaminar el río Delaware al no instalar equipos de control de la contaminación en una de sus plantas en Pensilvania. 

Y qué decir de su brutal vertido en Rhode Island. O las aguas residuales desaguadas en  su planta en Parsippany. O el vertido de PCB - atroces y esterilizadores disruptores endocrinos: bifenilos policlorados - en Anniston, Alabama. O la insuperable contaminación del aire en su planta de Kalamazoo, Michigan. Y tantos ejemplos…

Pzifer, narcotraficante de drogas legales

Pzifer, grosso modo. Corrupción infinita desde hace décadas. Además de fármacos letales, conspiraciones internacionales en la fijación de precios. Por supuesto, desorbitados. Y, desde luego, violación de las leyes estadounidense anti-monopolio.  Y sistemática publicidad engañosa. Pagos indebidos. Y continuos y planetarios sobornos a matasanos. 

Un ejemplo, entre tantos, tantísimo, los reyes del soborno a galenos. En 2010, Pfizer desveló que durante un período de seis meses del anterior año había pagado veinte millones de dólares a unos 4.500 médicos y otros profesionales médicos por "consultar y hablar en nombre de la empresa". Y competencia desleal. Pésimas condiciones laborales. Permanente evasión de impuestos. Y, desde luego, el deliberado asesinato de niños nigerianos en 1996. 

Pzifer, organización criminal mafiosa

Pues volvamos a la pregunta del inicio. ¿Vas a poner tu salud en manos de una organización criminal como Pzifer? Obviamente, no. Ni Pfizer, ni Moderna, ni AstraZeneca. Ni nadie. Ningún criminal mafioso de FARMAFIA. En fin.

FarmafiaA