Hay ganas de normalidad, se nota. Ansiada palabra. Poco a poco las cosas van volviendo a su cauce, como las entregas de premios. Así, ha tenido lugar una nueva edición, la quinta, de los Cubí, 2020, que otorga la FACYRE (Federación de cocineros y reposteros de España). Unos galardones que reconocen el esfuerzo, lo más granao de la Gastronomía y otras áreas profesionales afines a ella, en la terraza del taurino Hotel Wellington, con una invitada no tan inesperada, la lluvia, que aguó la fiesta y pudo con todo.

Previo, desfilaron por allí un nutrido elenco de rostros populares, no solo de los fogones, como Lucio, grande en lo suyo, y la hostelería, junto a la plana mayor de la política madrileña, en funciones, como la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, premiada, codo con codo, mascarilla en ristre con el alcalde José Luis Martínez-Almeida y vicealcaldesa  Begoña Villacis.  Acompañada también por la concejala delegada de Turismo,  Almudena Maillo, entre otros rostros.

Formato de gala, pasado por agua, que deslució la ceremonia a cargo de José Ribagorda, Pepe, el de los informativos.  La hostelería de la capital se alzo, sin parangón, con el reconocimiento absoluto por su tesón aguerrido y haber estado, ahí, al pie del cañón en estas adversas circunstancias que aún nos ocupan.  Todos a una,  sobrevivir, bares, restaurantes, tascas… La buena mesa madrileña “debe seguir siendo un referente, un escaparate internacional para todos”, afirmo la regional Ayuso al recibir este premio compartido con el consistorio, de manos del cocinero Sandro Silva.

Tras las palabras de gratitud y acogida de la presidenta federal, Pepa Muñoz,  el palmarés dio nombre y apellido: Premio Trayectoria y dedicación a Lucio Blázquez,  el de Serranillos, maestro de maestros en lo suyo, que decir de sus famosos… Casa Lucio. Promoción de la Gastronomía  al leonés Leonardo González, conocido y televisivo humorista Leo Harlem. Reconocimiento a la formación hostelera, los número uno de la cocina, a Le Cordon Bleu, con sus magistrales programas como Gran Diplôme y la Universidad Francisco de Vitoria. Y uno muy especial y solidario a World Central Kitchen, del chef español fundador José Andrés, que está ahí, siempre, dando lo mejor de sí cuando se necesita, de verdad.

Con estas distinciones se pretende fomentar y dar a conocer el gran patrimonio gastronómico de nuestro país más allá de nuestras fronteras así como destacar al gran capital humano que forman sus profesionales en pro de una marca única,  valorando así la calidad de producto y  gestión, atención,  a través de nuevas e interesantes líneas de investigación científica que hagan de nuestra Gastronomía un referente mundial más saludable y social.

La velada, que termino antes de lo previsto por la descarga meteorológica, cerró con un broche de lujo bajo palio. “Killing me softly with his song”. Personal version, mini concierto de Pitingo. Cabe decir que fue posterior al diluvio. Habrá que esperar a una nueva edición, más soleada, es lo que trae la primavera.

Texto César Serna