La sociedad despedía el año 2020 con la esperanza puesta en el inicio de la campaña de vacunación contra el Covid-19, y el aliento que había recibido ante la bajada de casos de coronavirus de principios de diciembre. Sin embargo, la llegada de 2021, lejos de dar motivos para mantener arriba el ánimo, “nos ha devuelto a una situación dramática protagonizada por la nueva cepa británica, el vertiginoso aumento de contagios, y un temporal de nieve que ha paralizado medio país, y ha dejado literalmente atrapados a miles de ciudadanos y ciudadanas en sus casas”, según la psicóloga y directora de Psicólogos Majahonda, Julieta Aráoz Castelli.

La experta habla de las consecuencias a nivel psicológico que están sufriendo miles de personas debido a las secuelas del confinamiento y a la incertidumbre con la que hemos empezado el 2021, y comenta que la demanda de asistencia psicológica, que se había disparado en los últimos meses, ha aumentado aún más coincidiendo con el temporal.

“Personas que hasta el momento no se habían planteado pedir ayuda, nos están llamando porque se ven superadas por la situación que estamos viviendo. No se trata solo de las secuelas del confinamiento y la inquietud que genera todo lo relacionado con el coronavirus, sino también de la ansiedad provocada por la inestabilidad laboral, las crisis de pareja, que se han multiplicado en los últimos meses, la desconexión y falta de concentración de muchos adolescentes en cuanto a sus estudios, o el aumento de comportamientos disruptivos tanto en dichos adolescentes como en niños más pequeños, incluso dentro de la educación infantil. Por no mencionar el incremento de casos de agorafobia, que es el miedo a salir a la calle y a estar en espacios abiertos. Este es el panorama con el que nos encontramos al comienzo de año”, afirma.

Para Castelli, “este nuevo paradigma vital que tenemos ante nosotros está poniendo más que nunca de manifiesto la necesidad de adquirir unas competencias de autorregulación y autogestión emocional, cognitiva y social que nos permitan adaptarnos con éxito a entornos en constante cambio. Se requiere resiliencia, flexibilidad y agudeza para percibir y gestionar las transformaciones que nos demanda la situación actual. Habilidades y capacidades que muchas veces no podemos desarrollar por nosotros mismos, y es aquí donde acudir a terapia se hace imprescindible para aquellas personas que necesiten aumentar su capacidad de adaptación y salir de ese estado de ansiedad y angustia que están viviendo”. 

Si bien hace años acudir a un psicólogo era poco habitual, en la actualidad resulta algo normal, pues ya no se asocia con tener problemas mentales, sino con aceptar las dificultades que entraña enfrentarnos a ciertas situaciones que se dan en la vida, y reconocer que a veces carecemos de herramientas suficientes para afrontarlas. 

Para la psicóloga sanitaria, “la terapia psicológica y la labor como profesionales de la salud mental, consiste en ofrecer a la sociedad esos recursos que son imprescindibles para un adecuado desarrollo personal y un mejor conocimiento de uno mismo, para mejorar las relaciones sociales, el rendimiento académico y/o laboral, para adquirir hábitos de conducta saludables, potenciar la creatividad y optimizar la toma de decisiones para una vida en bienestar. Y por supuesto para reducir los niveles de ansiedad y estrés a los que estamos sometidos, y mejorar las relaciones de pareja que han sufrido un considerable desgaste durante los últimos meses, en un ambiente de confianza, seguridad y calidez” 

Por fortuna, concluye la directora de Psicólogos Majadahonda, “cada vez son más las personas que acuden a terapia sin miedo a ser juzgados, con el objetivo de solucionar sus problemas y lograr su bienestar emocional».

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Julieta Aráoz Castelli