Apreciado lector de ECDE, imagine que viviéramos, de verdad, en una edad de la razón. En tal caso, las falaces y terroristas alarmas mundiales no tendrían por qué disfrazase de ciencia. Pero, siento tener que decírselo, nada es ciencia, solo propaganda. Observen a su alrededor, no es honesta ciencia virológica, es propaganda. Con el pufo climático, ídem.

Gran documental, desmontando el fraude climático

No hay evidencia científica alguna que vincule el calentamiento global del siglo XX con gases de efecto invernadero generados por el hombre. El calentamiento no es  una teoría sobre el clima, deviene moral definitoria y crucial proceder político de nuestro tiempo. La farsa climática, basada en la presunta perfidia humana, arruinadora del planeta, asunto nuclear de la agenda psicópata de las élites.

El prodigioso documental que les presento, contracorriente. Asegura de forma rigurosa que todos los que atribuyen el calentamiento global a la acción del hombre están mintiendo. Apoyándose en distinguidos científicos desmonta las teorías de los que profetizan el apocalipsis climático. No dudan del calentamiento del planeta, obvio, este ya ha ocurrido en otros momentos de la historia. La Tierra se ha calentado o enfriado sin que la causa de dicho fenómeno pueda ser atribuible al consumo de combustibles fósiles, a los automóviles o al desarrollo tecnológico de los dos últimos siglos.

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Por otro lado, se reflexiona sobre las causas de la emergencia del movimiento ecologista (“medioambientalismo neomedieval”), que en opinión de muchos, podría estar relacionada con la disipación del comunismo explícito y cómo se ha convertido en un movimiento presuntamente antisistema que rechaza el crecimiento económico. Eso sí, jodiendo de paso la vida a los verdaderamente pobres, impidiéndoles desarrollarse industrialmente. Eternamente pobres, pero, eso sí, mortalmente vacunaditos y tenebrosamente "digitalizados". Regalo (envenenado) neocolonialista de Gates, alabado seas.

¿Hasta cuándo sus teatrillos?

Afilen sus hipótesis. Y desmontemos otro sus teatros. Tras el primer acto de la falsa pandemia, se aproximará el segundo acto. Con los entremeses climáticos y digitales, de por medio, a tope guay. A desternillarse de sus vodevilescos esperpentos. Si al menos fueran valleinclanescos. A años luz del genio del gallego, también fénix de nuestras letras. En fin.