Un estudio elaborado por el Servicio de Medicina Interna del Hospital público La Paz y profesionales de centros de salud y de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid ha demostrado que la mortalidad por COVID-19 fue un 25% inferior en aquellas personas mayores de 75 años que mostraban niveles de HDLc, el llamado colesterol bueno, más altos antes de la infección. Hábitos saludables, como llevar una dieta sana, mantener un peso adecuado, hacer ejercicio físico moderado y no fumar, aumentan ese colesterol y podrían recudir considerablemente el riesgo de desarrollar la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2 de manera grave.

Los resultados de esta investigación, Niveles de colesterol HDL previos a la infección y mortalidad en pacientes de edad avanzada infectados por el SARS-CoV-2, han sido publicados en la revista científica Atherosclerosis. El Investigador Principal (IP) es el doctor José María Mostaza, jefe de Sección de Medicina Interna del Hospital Universitario La Paz, y en su desarrollo han participado distintos profesionales de la Consejería de Sanidad: Fundación de Investigación e Innovación Biosanitaria de Atención Primaria (FIIBAP), Dirección General de Salud Pública, Subdirección General de Farmacia, Subdirección General de Investigación Sanitaria, así como el Servicio de Medicina Interna del Hospital La Paz.

La mortalidad en pacientes infectados con SARS-CoV-2 se debe principalmente a una respuesta inmunitaria exagerada que induce daño pulmonar y vascular, lo que conduce a una insuficiencia respiratoria aguda y a un mayor riesgo de infecciones bacterianas asociadas. Las partículas de HDL, donde viaja el llamado colesterol “bueno”, transportan diversas proteínas implicadas en la defensa frente a la infección y reducen la tormenta inflamatoria, no solo por COVID-19, sino también en otros contagios.

Un colesterol bueno alto indica probablemente una mayor cantidad de estas partículas y, por tanto, una mayor cantidad de proteínas protectoras frente a la infección. Por lo tanto, es posible que fomentar aquellos factores que aumentan las HDL como son el ejercicio físico regular, no fumar, dieta sana, etc., ayude al organismo en la defensa frente a las infecciones en general y por COVID-19 en particular, reduciendo la mortalidad

Por su parte, la baja concentración de colesterol HDL (HDLc) se asocia con un mayor riesgo de mortalidad relacionada con la infección por SARS-CoV-2. En varones se considera bajo cuando está por debajo de 40 mg/dl; en mujeres, por debajo de 50 mg/dl. El objetivo del estudio era evaluar la relación entre los niveles de HDLc previos a la infección y la mortalidad entre pacientes mayores infectados con SARS-Cov-2.

Análisis poblacional de atención primaria

El estudio incluyó la realización de un análisis poblacional de una cohorte compuesta por todas las personas residentes en Madrid nacidas antes del 1 de enero de 1945 y que el 31 de diciembre de 2019 eran mayores de 75 años.

Para su desarrollo, profesionales de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria y de tres centros de Salud (Calesas, Alpes y Monóvar) han logrado obtener, integrar, depurar y validar información de múltiples fuentes: registros de la Historia Clínica Electrónica de Atención Primaria, de Salud Pública (fecha de positividad de PCR), datos hospitalarios (Conjunto Mínimo Básico de Datos), de medicación dispensada proporcionada por la Subdirección General de Farmacia e información de mortalidad proporcionada por el Ministerio de Sanidad, lo que constituye un estudio de Big Data a pequeña escala.

Los datos están comprendidos entre el 1 de marzo de 2020 y el 31 de diciembre de 2020. De las 593.342 personas mayores de 75 años residentes en Madrid, 36.966 tuvieron una infección confirmada por SARS-CoV-2 durante 2020, y al menos una analítica con valores de HDLc en los cinco años anteriores. De ellos, 9.689 (26,2%) fallecieron por COVID-19. Tras ajustar los datos por edad y sexo, diversas enfermedades, tratamiento con estatinas y marcadores de desnutrición, aquellas personas infectadas con HDL más alto tuvieron una menor mortalidad, lo que implicaba que un HDLc alto, medido antes de la infección por SARS-CoV-2, se asociaba con un menor riesgo de muerte.

Este estudio sobre mortalidad asociada al colesterol ha contado con la financiación de fondos COVID-19 asignados a la FIIBAP y una beca de la Sociedad Española de Arteriosclerosis.