Si preguntáramos en toda Europa cuál es el país de destino turístico favorito para pasar las vacaciones, con toda seguridad un gran porcentaje de países europeos escogerían España. Y no es de extrañar, porque este país es mucho más que sol, playa y tapas. Sin embargo, y seguramente para la sorpresa de algunos, no serían muchos los ciudadanos españoles que decidirían quedarse en España en la misma situación. Y es que desde hace unas décadas se ha puesto de moda salir del país en busca de nuevas aventuras y experiencias. Parece ser que lo de fuera atrae más que las propias raíces a pesar de que, en la mayoría de ocasiones, no se ha visto ni la mitad de todo lo que hay dentro de este país.

Y es una verdadera lástima, porque España es sin duda alguna un país de grandísima variedad se mire por donde se mire. Presenta variedad en los paisajes naturales, en sus gentes y estilos de vida, en la tan apreciada gastronomía y en cultura, entre otras muchas cosas. Si algo le sobra a este país es historia y tradiciones, que junto con la modernización y adaptación que ha experimentado desde el siglo pasado hacen de España el país idílico para pasar el tiempo libre.

Y es que este país tiene innumerables ofertas tanto culturales como de ocio. Desde museos, ciudades y pueblos con historia, gastronomía, playas, rutas de montaña y demás eventos de ocio. Y aunque algunos de ellos como festivales y torneos serán pospuestos para 2021 como es el caso del Barcelona Beach Festival o el EPT (European Póker Tour),  nuestro país tiene un sinfín de opciones para disfrutar no solo de nuestras vacaciones, sino de cualquier momento que tengamos libre para desconectar.

Para aquellos que quieran desconectar de verdad y rodearse solamente de naturaleza, España ofrece de norte a sur una infinidad de opciones. La península ibérica posee mucha zona montañosa ideal para hacer senderismo al aire libre, o esquí en los meses de invierno, muy bien repartida: empezando por el pico Mulhacén en la provincia de Granada (el más elevado de la península), pasando por el Pico Penyagolosa en la provincia de Castellón o la Peñalara en Madrid, hasta llegar al Monte San Lorenzo en La Rioja y la Peña Trevinca en Galicia. Todos y cada uno de ellos espectaculares, sus medidas oscilan entre los 1800 m y 3500 m de altura, donde lo único que se respira es aire puro y tranquilidad. El plan perfecto para desconectar, o incluso re-conectar con la naturaleza y uno mismo, pero sobre todo para llenar los pulmones de aire limpio, tanto solo como en compañía.

Captura_de_pantalla_2020-08-10_a_las_12.39.54

Si por el contrario eres más urbanita y te gusta pasar el tiempo libre visitando ciudades rodeado de asfalto, te va a faltar tiempo para recorrer todas las maravillosas ciudades que se encuentran repartidas por la península. Ciudades que, además de su gran oferta gastronómica, presentan multitud de combinaciones de ocio y culturales. Tres ciudades que no puedes dejar de visitar son San Sebastián, Valencia y Sevilla. Tan diferentes entre ellas y a la vez con ese mismo encanto de autenticidad que a nadie deja indiferente. Sus calles, paseos, museos y edificios históricos son toda una perla digna de admirar y hacen que se conviertan en un plan idóneo para una escapada de fin de semana.

Y cómo no, las playas españolas, porque no por nada España encabeza el listado de países con más banderas azules desde los años 80. Ni más ni menos que 688 playas en total a junio de 2020. Razones no faltan y motivos sobran. Destacan las playas de agua cristalina y arena casi blanca que se pueden encontrar en las islas Baleares o la Comunidad Valenciana (donde además de playas, abundan las calas idóneas para los más aventureros) y nada tienen que envidiar a las del Caribe. También hay playas perfectas para la práctica de surf, como las playas de origen volcánico de las Islas Canarias o playas para el invierno rodeadas de paisajes verdes, como las que se encuentran en Asturias o el País Vasco.

En fin, si todavía no estabas decidido, seguro que la próxima vez que tengas unos días libres vas a valorar la opción de quedarte en España. Y es que por mucho que uno salga, viaje, vea mundo y se aleje el tiempo que sea, como en casa en ningún sitio.