La excepcional situación provocada por la pandemia de la Covid-19 ha motivado la decisión del Consejo de Ministros de suspender definitivamente las temporadas 2020/2021 para el programa de Turismo Social y 2020 para el de Termalismo a propuesta del Ministerio de Derechos Sociales y para la Agenda 2030 y del Ministerio de Sanidad.
 
Junto a los evidentes beneficios que reportan estos programas para las personas mayores y para el sector turístico y el empleo hay que sopesar criterios evidentes de preservación de la integridad de las personas y factores de índole sanitaria. La perspectiva de la puesta en marcha de una actividad que comportaría cientos de miles de desplazamientos de personas mayores de todas las procedencias geográficas que por su edad presentan mayor vulnerabilidad a la Covid-19, en un contexto epidémico sin precedentes y plagado aún de incertidumbres, impide la realización del programa en estos momentos.
 
La suspensión de la temporada 2020/2021 de Turismo Social implicará que su reanudación habrá de preverse para la siguiente temporada, esto es, el otoño de 2021. Respecto al programa de Termalismo, cabe esperar que se pueda plantear una reanudación más cercana en el tiempo (primavera/verano 2021) considerando que no es estacional, es menos grupal y puede incorporar con mayor facilidad protocolos de seguridad, control y seguimiento.
 
Desde este mismo momento los equipos del Imserso ya están trabajando para reconfigurar el diseño de dichos programas de forma que se puedan reanudar de forma paulatina contando con todas las garantías de seguridad. A tal efecto se abrirá también un proceso de participación de las personas mayores en el rediseño del programa como beneficiarias y protagonistas que son del mismo. 
 
“Estamos convencidos de que las personas mayores y cuantos agentes hacen posible la realización de estos programas comprenden perfectamente lo inevitable de la decisión, así como también estamos seguros de que esta situación coyuntural será superada desde la unidad, la colaboración y la responsabilidad”, explica Luis Barriga, director general del Imserso.
 
Estos programas se han ido configurando desde 1985 como prestaciones complementarias del Sistema de Seguridad Social y tienen una finalidad de promoción de la salud y del envejecimiento activo, complementándose a la perfección con el fomento de la actividad turística y el mantenimiento del empleo en el sector, corrigiendo su estacionalidad. Por tanto, era preciso sopesar muchas variables de extraordinaria importancia, conscientes del impacto de la decisión de reanudación o de suspensión definitiva.
 
La primera interrupción del programa se produjo en marzo de este año y se prorrogó posteriormente hasta el 30 de junio. Desde entonces se ha monitorizado de manera permanente y minuciosa la situación de la epidemia en el territorio nacional esperando que una ventana de normalidad permitiera la reanudación de las actividades con suficiente seguridad y atendiendo siempre a los criterios de salud pública.