Después de varios meses de haber terminado el estado de alarma el COVID 19 comenzó a encerrarnos de nuevo y no se sabe hasta cuándo. Esta vez el mecanismo a utilizar es el toque de queda que fue aplicado este domingo 25 en todo el territorio español y podría durar entre 15 días y 6 meses.


La dura decisión fue tomada por el gobierno luego que se registraran 52.000 nuevos casos en tan solo un fin de semana y todo apunta que las cosas están a un paso de salirse de control de no aplicarse medidas.


Los pronósticos del especialista Fernando Simón no son nada alentadores, quien prevé mayor número de contagios en las próximas semanas, además del aumento en la presión sobre los hospitales, los que piensa podrían colapsar.


Aunque muchos españoles están de acuerdo con la decisión hay ciertos sectores que pueden caer en la desesperación ya que tendrán que soportar por un tiempo más los embates del virus.


Quienes poseen negocios como bares y restaurantes se han estado quejando de los duros golpes que ha dado la pandemia, dejando mensajes en sus pizarras a quienes dirigen el gobierno, pero la mala noticia para ellos es que las cosas al parecer no van a mejorar todavía.


Nuevamente se limita la cantidad de personas que puede estar en un restaurante o bar, restringiendo también la cantidad de amigos que deseen reunirse para comer o brindar ya que esta no puede ser mayor a 6.


Pero no son los únicos perjudicados las bibliotecas, piscinas cubiertas, gimnasios y zonas deportivas también deberán mantener reducida la cantidad de personas que les visite y por nada del mundo los cines pueden tener concentraciones mayores al 50%, prohibiéndose además la venta de bebidas y comidas ya que no se pueden ingerir durante la función.


Además de todas estas medidas todo sitio público deberá estar cerrado a las 22:00 horas ya que el toque de queda podría comenzar a las 23:00 según lo indiquen las autoridades de cada zona.


El futuro podría verse incierto, porque el aislamiento podría aplicarse a las comunidades, las que tienen la potestad de cerrar sus fronteras en caso de sentirse amenazadas por la cantidad de contagios en zonas aledañas, tal como ya sucedió con el País Vasco, Aragón, Asturias, La Rioja y Navarra.


Algunos se preguntan si todo valdrá la pena y tanto sacrificio al final servirá para poder vencer un enemigo invisible que está acabando con la vida de millones en el mundo.