Los teléfonos inteligentes son beneficiosos cuando se utilizan correctamente y han posibilitado el acceso libre a internet desde cualquier lugar, momento y aún estando en movimiento. Pero también tiene su aspecto negativo, el uso de estos dispositivos está ocasionando que se modifique el concepto de comunicación y la forma que tenemos de relacionarnos con los demás.

Con el paso de los años los celulares van mejorando debido a los múltiples avances tecnológicos que amplían sus funcionalidades y consiguen, cada vez en mayor medida, satisfacer las demandas de los usuarios y enriquecer la experiencia de uso. 

Esto ha favorecido que los smartphones se hayan vuelto imprescindibles para muchos y que su utilización, en algunos casos desmedida, pueda derivar en una dependencia hacia el dispositivo y originar graves problemas psicológicos y físicos en los usuarios.

A día de hoy y a nivel nacional, más del 90% de la población tiene un smartphone, cerca del 95% lo usa a diario y más de la mitad de la navegación web se efectúa a través del móvil. La media de utilización diaria del 92% de los usuarios es de 3h y 20 minutos, las aplicaciones consumen el 92% de ese tiempo y el móvil sigue liderando el ranking del dispositivo más utilizado para acceder a internet.

Fuente: https://www.cultture.com/