Carmen Calvo, a la que siempre se le llenó la boca de defender la sanidad pública, a las primeras de cambio ha decidido ir a una lujosa clínica privida y no contenta con eso ha elegido una de las suites más confortables, lo que ha provocado gran indignación en las redes, especialmente de muchos pacientes que permanecen hacinados en penosas condiciones y también ha recibido fuertes críticas de representantes de la Policía que  al igual que muchos trabajadores se quejan porque están trabajando sin la debida protección.

 

Según informa Periodista Digital, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, está ingresada en la prestigiosa Clínica Ruber afectada de una insuficiencia respiratoria que podría estar asociada al coronavirus. A la hora de la verdad, cuando su salud está en juego, la socialcomunista Calvo, salió como una rayo hacia la muy privada  Ruber y ahí la tenemos en la calle Juan Bravo de Madrid, gozando de todas las comodidades que tiene el ir de pago.

La vicepresidenta acudió al centro hospitalario al incrementase el malestar que inicialmente había asociado a la alergia estacional. Después de las pruebas médicas realizadas, los médicos han decidido que permanezca ingresada para recibir el tratamiento prescrito para la infección respiratoria. Para tener habitación individual y menú selecto, la dirigente socialista ha optado por un lugar privado de postín.