La Comunidad de Madrid ha adquirido un total de 3.100 termómetros digitales sin contacto que ha repartido entre los cerca de 1.500 centros docentes públicos de la región y que ya están utilizando para tomar la temperatura a sus alumnos. Esta medida del Ejecutivo madrileño forma parte del plan elaborado conjuntamente por las consejerías de Sanidad y Educación y Juventud con el fin de que los niños hayan vuelto a las aulas en las mejores condiciones de seguridad ante la situación sanitaria creada por el COVID-19.

El Consejo de Gobierno ha conocido hoy el procedimiento de urgencia gracias al que se han podido adquirir estos dispositivos de cara a la vuelta a las clases. Los termómetros digitales están certificados, disponen del correspondiente registro y permiten la toma de temperatura rápida situándolos entre los 3 y los 5 centímetros del alumno. Cuando alguno presente fiebre, se le aplica el protocolo COVID. Estos elementos también se están utilizando con los padres que llevan a sus hijos al interior del centro en la etapa de 0-3 años.

Todos los estudios realizados indican que la fiebre es uno de los síntomas más habituales de las personas contagiadas por COVID-19, por lo que, en entornos con movimiento de personas, la toma de temperatura corporal se ha determinado como instrumento útil de detección y contención de la transmisión de contagios, siendo utilizado de forma frecuente en centros de trabajo o establecimientos comerciales. Con su introducción en el ámbito educativo, la Comunidad de Madrid pone un medio más para que los alumnos encuentren en las aulas un entorno seguro.

Estudio serológico y más pruebas

Dentro del plan para una apertura segura de los centros educativos, el Gobiern madrileño realizará un estudio serológico, denominado SeroCOL, que llevará a cabo cerca de 42.500 test a 13.000 estudiantes y 1.500 profesores en tres momentos temporales diferentes (septiembre y diciembre de 2020 y marzo de 2021). Las autoridades sanitarias han decidido excluir en el estudio a los alumnos de Infantil por entrañar un menor riesgo de infección y de contagio que el resto.

Por otra parte, la Comunidad de Madrid hará pruebas PCR a los alumnos y profesores de los centros de Educación Especial, a lo largo del curso y de forma periódica. En este caso, se realizarán test de anticuerpos para conocer su evolución. El mismo procedimiento se seguirá con los docentes y estudiantes que pertenezcan a grupos de riesgo (niños en Educación Especial con patologías que no pueden integrarse en colegios ordinarios). Además, se han realizado test de anticuerpos a cerca de 100.000 docentes y personal de apoyo de los centros madrileños sostenidos con fondos públicos antes de empezar las clases, unas pruebas que se han complementado con un PCR en el caso de los que los resultados positivos.

Durante este curso se contratarán 150 nuevos Diplomados Universitarios de Enfermería (DUE) que se suman a los más de 450 existentes en los centros educativos públicos de la Comunidad. Así, el Gobierno madrileño profundiza en su lucha contra el COVID-19 al tiempo que continúa con su compromiso de avanzar en la introducción de la figura del enfermero escolar en los centros educativos.